Valls dice que Alemania no tiene otra "solución" que entregar a Puigdemont y respetar lo que pide la Justicia española

Manuel Valls
PASCAL ROSSIGNOL/REUTERS - Archivo
Actualizado 19/04/2018 13:11:20 CET


Santamaría subraya que la democracia nace del respeto a la ley y alerta contra "la fuerza desintegradora del nacionalismo"

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

El exprimer ministro francés Manuel Valls ha asegurado este jueves que la justicia alemana no tiene otra "solución" que entregar a España al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont para que sea juzgado por los tribunales españoles. Aunque ha dicho que no se iba a "meter en el tema de la rebelión", ha indicado que se debe tratar este "problema de Puigdemont" desde el "respeto al Estado de Derecho español y a lo que hoy pide la Justicia española".

"El proyecto independentista es un callejón sin salida. No hay posibilidad de romper la unidad de España. Y Europa tiene que respetar a España", ha declarado Valls durante una conferencia-coloquio, un acto que ha presentado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y al que ha asistido también el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

Valls ha admitido que el "desafío" en Cataluña no es solo un "desafío" para España sino también para Europa. "España sin Cataluña y Cataluña sin España, eso no tiene sentido", ha manifestado, para añadir que "hoy los dirigentes separatistas se han vuelto antieuropeos". A su entender, "no se puede ser nacionalista y amar a Europa".

ESPAÑA, "UNA GRAN DEMOCRACIA"

Ha calificado a España de "una gran democracia" que tiene además una Constitución de las "más avanzadas" del mundo y una justicia "independiente". "De democracia de segunda, nada. Y tenemos todos los dirigentes europeos que recordar eso, que España es una gran democracia", ha resaltado.

Además, ha señalado que si en Europa hay euroorden es "precisamente para responder a situaciones" como la que acaban de vivir con Puigdemont y ha agregado que eso los jueces "lo tienen que entender". "Vamos a ver cómo acaban las cosas. Soy optimista", ha afirmado, para añadir que los dirigentes políticos tienen que ser conscientes de que no hay decisiones "sin consecuencias" políticas y judiciales.

Por eso, ha asegurado que "hoy la justicia alemana no tendrá otra solución que entregar a Puigdemont a España para que esa persona sea juzgada por los tribunales". Aunque ha dicho que no iba a entrar en si ha habido o no delito de rebelión en el caso de Puigdemont y otros cargos procesados, ha resaltado que la propaganda, el intento de romper la unidad del país, organizar este proceso con el dinero de los ciudadanos, "eso es secesión".

ESPERA UNA "SOLUCIÓN POLÍTICA"

Tras señalar que si se empieza a romper España se va a "romper" también Europa y volver a la situación anterior a las guerras mundiales, ha indicado que los "jueces alemanes tienen que recordar también lo que fue Europa". "Y no se juega con eso", ha advertido.

En su intervención, el exprimer ministro francés ha manifestado que espera que haya una "solución política" a la situación en Cataluña porque "no hay solución separatista posible". Según ha dicho, aunque de momento no hay una "llave política", tendrá que haber esa llave y no pasa por el "separatismo o el independentismo".

"Hay mucha gente para construir la solución política", ha afirmado Manuel Valls, que cree que los partidos tendrán que buscar una "solución". Eso sí, ha destacado que "lo positivo de estos últimos meses en Cataluña es el fracaso del proyecto separatista", al tiempo que ha rechazado de plano que en una democracia haya presos políticos.

Y sobre el futuro de Europa, Valls ha declarado que Europa ha "perdido el sentido" de su proyecto político y económico, tras "errores terribles" como el Brexit. "Soy optimista y tenemos que avanzar en Europa. Europa tiene que hacer otra vez política", ha defendido, para alertar ante el populismo que crece en Europa.

SANTAMARÍA ALERTA DEL POPULISMO

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno -que ha presentado la conferencia de Valls-- ha señalado que hoy las democracias europeos tienen grandes retos y enfrentan "grandes dilemas" como la lucha entre "la razón" y el "sentimiento". En este sentido, ha dicho que en la actualidad transitan por un camino de "emocionalismos exacerbados" en los que los dictados de la razón parecen "argumentos de segunda fila".

Como segundo dilema ha citado la globalidad frente al aislamiento y el proteccionismo. Según ha dicho, mientras el mundo continúa "imparable" el proceso de globalización, en muchos estados de la Unión "no falta quien pretende imponer movimientos antiguos, cerrados y excluyentes, incapaces de hacer frente a los desafíos del siglo XXI".

Como tercer dilema ha cotado el debate entre las democracias y el populismo y la desinformación, a cuyos "brotes no son ajenos ningún Estado avanzado". Eso sí, ha dicho que a ello se suma, por ejemplo en España, la "fuerza desintegradora del nacionalismo" que junto con los movimientos euroescépticos y eurofóbicos pueden ser "profundamente desestabilizadores".

En este escenario, ha proseguido, en Europa tienen ante sí el "difícil" reto de afrontar la gobernabilidad y en "ocasiones la ingobernabilidad". Sin embargo, ha subrayado que la "democracia verdadera" es la que "nace del respeto a la ley" que es "ni más ni menos que el respeto a todos los demás". Por eso, ha agradecido a Valls su energía al servicio de la libertad y la convivencia armónica de todos los catalanes y la fraternidad de los españoles y europeos.