La Xunta espera un 80% de cobertura de voto en urna con el Estatuto del Emigrante, aunque asume que no llegará para mayo

Actualizado 05/11/2006 12:57:31 CET

Valora la obligatoria revisión del censo, ya que los votantes en las próximas municipales aumentarán por encima del 11% respecto a 2003

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Xunta aspira a garantizar una cobertura superior al 80 por ciento de voto en urna para los gallegos residentes en el extranjero una vez que el Estatuto de los Ciudadanos Españoles en el Exterior abre esta posibilidad, si bien asume que la reforma de la ley electoral no estará lista para las municipales de mayo del próximo año.

Según explicó el secretario xeral de Emigración, Manuel Luis Rodríguez, aunque el objetivo del Gobierno autonómico es "universalizar lo más posible" esta participación electoral, los porcentajes que maneja actualmente ya prevén una cobertura "muy amplia" en aquellos territorios con presencia de la colectividad gallega.

No obstante, en declaraciones a Europa Press, Rodríguez aclaró que la consecución de esta "vieja aspiración" requerirá inicialmente de un pormenorizado estudio de localización de las colonias en el exterior para diagnosticar tanto la dispersión como los propios medios con los que se cuenta para habilitar el voto en urna.

Así, el artículo que regula los derechos civiles y de participación del también conocido como Estatuto del Emigrante establece que, para facilitar el voto de los españoles en el exterior, se articularán los "medios materiales y técnicos precisos" para permitir la papeleta en urna "en aquellas elecciones y demarcaciones consulares donde sea posible".

Sin embargo, el documento, que ha contado con el apoyo unánime de los partidos en el Congreso, representa tan sólo "el marco" y, por ello, la materialización práctica de este objetivo requiere de una reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral, que data de 1985 y cuya última modificación tuvo lugar en noviembre de 2003.

REFORMA ELECTORAL

El Gobierno central es el que debe tomar la iniciativa y, a continuación, la Dirección General de Emigración del Ministerio de Asuntos Exteriores tendrá que asegurar a consulados, embajadas y sedes de las asociaciones de emigrantes la infraestructura técnica necesaria para esta modalidad de voto, es decir, interventores y urnas.

Al respecto, el secretario xeral admitió que las novedades que se introduzcan tendrán que ser "muy precisas" en la definición de los supuestos que admitan esta posibilidad, para evitar vacíos legales que compliquen los procesos electorales o, incluso, propicien algún tipo de práctica fraudulenta.

Con todo, Manuel Luis Rodríguez consideró que Galicia cuenta en el exterior con un "capital enorme que debe aprovechar" en cuanto a unidades administrativas que podrían funcionar como colegios electorales y, en consecuencia, abogó por un análisis pormenorizado para "ver cómo articular y dónde". "La aspiración sería la de llegar al máximo posible", confirmó.

Para ello, explicó que, además de las dependencias ordinarias del Estado, como los consulados y las embajadas, se podrán habilitar colegios en cualquier otra dependencia con algún tipo de vinculación con la Administración, como los consejos laborales, los consejos de cultura, sedes de entidades como el Instituto Cervantes y los centros gallegos.

En este sentido, informó de que tanto las concentraciones poblacionales como los propios medios y la infraestructura de la colonia gallega en Europa garantizan un dispositivo más ágil que otras áreas con una importante concentración de ciudadanos de la comunidad, como Latinoamérica, por lo que, según Rodríguez, la cobertura de voto en urna en el continente podría rondar el 100 por ciento.

PREVISIONES

Las previsiones del Gobierno central en relación con el Estatuto del Emigrante esperan que esté plenamente vigente a final de año, con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), una vez supere el actual trámite del Senado. Al respecto, el responsable de Emigración admitió que "a nadie se le escapa el proceso electoral que hay en mayo", pero confirmó que la revisión legislativa "no estará a tiempo" para los comicios locales.

En consecuencia, explicó que "se intentará avanzar" con el reto de culminarla en plazo para las generales, inicialmente previstas para marzo de 2008, y añadió que Galicia aspira a que en los comicios autonómicos de 2009 la mayor parte de la diáspora pueda elegir al próximo presidente de la Xunta introduciendo la papeleta en una urna.

En este sentido, destacó la potente infraestructura exterior de la comunidad, que cuenta con un "movimiento asociativo extraordinario" que abogó por "aprovechar", si bien advirtió de la necesidad de garantizar los medios económicos y "sobre todo personales" para propiciar que las "ubicaciones suficientes" que ya hay para emplazar colegios electorales se convierte en una "auténtica red".

No obstante, Rodríguez subrayó que el objetivo de "universalizar" la modalidad ordinaria de voto en territorio estatal no implicará la sustitución del tradicional sufragio por correo o del incipiente electrónico, que se mantendrán como una opción para los casos en los que sean necesarios.

Asimismo, el Estatuto de los Ciudadanos Españoles en el Exterior arbitra los mecanismos necesarios para asegurar la permanente actualización del Censo de los Residentes Ausentes (CERA) con el objetivo de garantizar la limpieza del proceso y reducir el fraude electoral.

DEPURACIÓN DEL CENSO

A este respecto, la Xunta considera que se trata de una "cuestión de medios y compromisos", si bien el secretario xeral de Emigración se mostró convencido de que, a medida que se habiliten fórmulas de revisión periódica del censo, "simétricamente se irá consolidando la transparencia y los desfases" que hasta ahora podían permitir cuestionar los procesos electorales "se irán reduciendo".

Así, declaró que tanto el voto en urna como la propia depuración del censo "eliminará" las dudas sobre la limpieza de la participación electoral de la diáspora y admitió que, aún sin haber por qué para considerarlo fraudulento, el sistema actual "permite".

Con todo, el Ejecutivo estatal mantiene que "ningún otro país" dispone de un censo de residentes en el extranjero "tan completo" como el CERA, al que define como un "instrumento fundamental, muy valioso y especialmente ágil". No obstante, el número de votantes en el exterior experimenta constantes y significativos incrementos, incluso en pocos meses de distancia, y las diferencias cuantitativas entre comicios han provocado que los partidos tengan cada vez más en cuenta a la diáspora cuando se acercan elecciones.

En este sentido, de las 283.663 personas con derecho a sufragio el 25 de mayo de 2003, a siete meses de las municipales ya hay inscritos un 11 por ciento más, 314.803, que representan el 13,67 por ciento del total del censo gallego. Además, se trata de una tendencia consolidada desde hace casi dos décadas, puesto que cuando Manuel Fraga se hizo con el poder, en 1989, el CERA sumaba algo más de 45.000 ciudadanos, de los que sólo 6.000 votaron en las autonómicas en las que el PPdeG se hizo con la primera de sus cuatro mayorías consecutivas.

En las siguientes elecciones gallegas, en 1993, ya eran más de 104.000 los inscritos, de los que 25.000 ejercieron su derecho, en los que fueron los únicos comicios en los que no sería el partido que gobernaba en Madrid el que llevó la mayoría de los votos de la emigración. En 1997 el censo de ausentes alcanzaba en Galicia las 232.000 personas y en 2001, 268.000, de los que votaron 67.000. Por último, en los comicios del 19 de junio de 2005 estaban convocados a votar 304.660 electores, el 13,23 por ciento del total gallego.

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