La Xunta estima que la dispersión excluirá a más de 95.000 emigrantes gallegos del 69,8% que podrían votar en urna

Actualizado 22/01/2007 16:09:05 CET

Cree que cubrir las concentraciones de las más de 8.000 ciudades con residentes garantiza transparencia, ya que sólo en 158 hay más de 200

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un total de 95.457 emigrantes gallegos quedarían fuera del sistema de voto en urna que la Xunta aspira a garantizar al colectivo exterior ya que, frente al 69,8 por ciento que podría beneficiarse de este mecanismo, el 30,2 por ciento de los 316.027 electores en el extranjero no podrían acceder debido a la excesiva dispersión poblacional.

Así figura en el 'Estudio sobre el voto de los emigrantes gallegos', elaborado por la Secretaría de Emigración y por la de Análise e Proxección del Gobierno autonómico para conocer la distribución de los residentes en el exterior, con el objetivo de establecer las demarcaciones que darían lugar a los distritos, secciones y mesas electorales que podrían repartirse a lo largo de la geografía mundial.

El estudio revela que serían necesarios 357 locales y 451 mesas, lo que representa un ratio similar al de los electores en la comunidad, de modo que, según el secretario xeral de Análise e Proxección, José Manuel Rivera Otero, aunque "se dejaría fuera a muchos países, serían pocos los electores" excluidos".

Los datos oficiales revelan que existen 122 países receptores, de cuales tan sólo 20 presentan un número de emigrantes inferior a 200. No obstante, de las más de 8.000 ciudades en las que están distribuidos, únicamente en 158 los gallegos superan esa cifra y sólo en 71 viven más de 500.

DISTRIBUCIÓN

Así, el 92,89 por ciento del total, 293.553 personas, reside en once países, de los cuales Argentina se mantiene a la cabeza, con el 35,24 por ciento del total --111.367 personas--; seguida de Venezuela, con el 10,13 por ciento --32.026--; Suiza, con el 9,8 por ciento; Uruguay, 8,84 por ciento; y Brasil, con el 8,54 por ciento.

Además, sólo en cinco ciudades hay una agrupación de más de 5.000 electores, que representan con 112.190 ciudadanos el 35,5 por ciento del total, y de las que Buenos Aires copa 52.657 personas, Montevideo 25.118 y Caracas, 20.076. En nueve ciudades hay más de 2.000 gallegos, que representan el 9,2 por ciento del CERA.

De esta forma, un total de 95.457 de los 316.027 inscritos residen en núcleos en los que la concentración no supera las 200 personas y, por ello, quedarían fuera de la posibilidad introducir la papeleta en una urna, que podría estar abierta para 220.867, según los datos actuales.

El estudio revela que los países con mayor concentración de núcleos de gallegos inferiores a 200 personas se concentran en Europa, concretamente en Francia, con 1.928; Alemania, 1.128; y Suiza, con 1.119. Por ello, el 77,4 por ciento de los gallegos residentes en el país vecino; el 73,9 por ciento de los que habitan en el teutón; o, incluso, el 66,7 por ciento de los que están en Cuba; quedarían fuera del voto en urna.

JUSTIFICACIÓN

A la vista de los datos, el secretario xeral de Emigración, Manuel Luis Rodríguez, consideró que las entidades de población del colectivo exterior presentan un "margen más que suficiente como para justificar por sí mismas avanzar en la implantación del voto en urna".

Además, aseguró que ofrecer este sistema en las grandes concentraciones poblacionales "garantiza la transparencia", puesto que supone "actuar en las localidades donde el sistema actual hace más factible manipular el voto". "Hay más posibilidades en las grandes concentraciones, porque en las pequeñas no es práctico económicamente y su capacidad de influencia es menor", explicó.

En cuanto al 30 por ciento restante, abogó por "implantar sistemas que no compliquen" el ejercicio del voto que, recordó, "no es obligatorio" y, en consecuencia, requiere de "medidas que estimulen y promuevan la participación". De igual modo, apostó por "explorar posibilidades para facilitarla a partir de las nuevas tecnologías y aprovechando la propia red".

Con todo, consideró "complicado" pronosticar cuándo podría aplicarse por primera vez el voto en urna en el exterior, puesto que su implantación exige modificar la ley electoral tanto estatal como autonómica, aparte de "montar toda la intendencia y la logística" que requiere" y que, admitió, implicará "disponer de un coste añadido".

No obstante, avanzó que esta apuesta es "materia prioritaria de trabajo" del bipartito, que acometerá las "acciones oportunas para lograrlo lo más rápido posible", al tiempo que confirmó que, la semana pasada, en el Congreso, hubo una "manifiesta contradicción" entre el apoyo del PSOE a una iniciativa del BNG que abogaba por ampliar el voto rogado y el posicionamiento contrario de la Xunta.

COSTES

Al respecto, el secretario xeral de Análise e Proxección confirmó que el Ejecutivo gallego considera "falso decir que el voto rogado garantice la transparencia". "Sólo complica el proceso, pero no garantiza", aseveró, tras lo que subrayó que el coste del sistema "no debe recaer sobre el ciudadano", sino que es la Administración la que debe hacerse cargo de los "inconvenientes".

En cuanto al modelo que se adoptará cuando se aplique en voto en urna y su compatibilidad con el sufragio por correo, José Manuel Rivera Otero consideró que "lo normal sería un régimen de excepcionalidad como el de aquí", si bien apostilló que "habrá que ver que la norma no genera disgresiones en el sistema". "Pero no es momento de ir más allá", sentenció.

Por último, aludió a la pauta fijada para la distribución de mesas, secciones y distritos electorales y, pese a aclarar que el estudio se basa en el modelo actual, declaró que "seguramente debería haber un régimen excepcional para la emigración". "Esto tiene que dar para empezar a pensar, pero no es momento de definir", concluyó.

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