Un perito de la defensa atribuye varios errores al aeropuerto de Trabzon y rechaza el informe internacional

Actualizado 25/01/2006 15:39:24 CET

ZARAGOZA, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El perito convocado por la parte demandada en el juicio que se sigue en Zaragoza por el accidente mortal del avión Yakovlev-42, en el que murieron 62 militares españoles en 2003, Ángel Arroyo, atribuyó esta mañana varios errores al personal del aeropuerto turco de Trabzon, donde debía hacer escala el avión, que se estrelló en las inmediaciones. Arroyo rechazó el informe internacional sobre el suceso.

El perito de la defensa fue comandante de aviones comerciales de la compañía española AVIACO durante 30 años y, antes de jubilarse, ejerció el cargo de subdirector de seguridad de la compañía Iberia.

Aunque reconoció que, por diversas circunstancias, "no se mataron antes porque Dios no quiso", Ángel Arroyo afirmó que el aeródromo turco carecía de la tecnología necesaria para facilitar el aterrizaje, en alusión a la ausencia de un radar para medir distancias ante una maniobra de aproximación final.

La denominada 'ficha de aproximación' "no fue correcta", continuó el perito de la defensa, en alusión al trabajo realizado por los empleados del aeropuerto turco ante la llegada del Yakovlev-42. Desde la autoridad aeroportuaria "se aceptó un riesgo tremendo" que concluyó en el accidente.

Ángel Arroyo consideró que los pilotos de Ukranian Mediterranean Air (Um Air) pudieron haber realizado maniobras para retrasar el aterrizaje y optar, posteriormente, por una segunda pista, en su opinión más adecuada para tomar tierra. Sin embargo, "la torre no les dice nada", es decir, no dirige la operación, lo que --en su opinión-- carga de responsabilidad a las autoridades turcas de navegación aérea. En general la torre de control realizó una "mala actuación".

Tras ser preguntado, por el letrado de Um Air, Rodolfo González Lebrelo, sobre la posibilidad de evitar el accidente en el caso de haber utilizado (la torre de control) un radar de aproximación, el perito de la parte demandada dijo que "es muy difícil saberlo porque hay muchas causas, pero estos radares están para algo".

Asimismo, Ángel Arroyo recordó que la Comisión Internacional que elaboró un informe analizando las causas estaba formado por dos representantes de la Dirección General de Aviación Civil de Turquía, uno de ellos el máximo responsable, por lo que tildó el informe de esta Comisión de "sesgado". De hecho, "no coincido con prácticamente ninguna conclusión" de este informe, rechazando así que la mayor parte de las actuaciones de Um Air y de Chapman Freeborn hubieran sido determinantes en el suceso.