Zapatero no consentirá que "nadie ponga en cuestión la mejor oportunidad para lograr la paz"

Actualizado 03/06/2006 16:41:50 CET

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

"No consentiré que nadie ponga en cuestión la mejor oportunidad para lograr la paz que ha disfrutado España". Así de rotundo se mostró el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ante las incertidumbres y críticas vertidas en torno a la gestión que está llevando del proceso para acabar con ETA. El jefe del Ejecutivo expresó seguridad ante los pasos a seguir, apoyándose en el diálogo político que, según dice, "siempre está abierto" pero "no con ETA". Y es que, aunque el consenso con el PP parece que se esfuma, Zapatero considera que la responsabilidad de acabar con la banda terrorista "trasciende a un partido, a un momento político e incluso a las próximas elecciones".

Zapatero valora el momento en que se encuentra el proceso tras el debate sobre el estado de la Nación y el alejamiento del PP por el anuncio de contactos del PSE con Batasuna en una entrevista concedida a 'El periódico de Catalunya'. El jefe del Ejecutivo recuerda que cuando habló de "horizonte de paz" se le acusó de "ingenuo, de no saber a dónde iba, de dar bazas a los violentos... Pero ahora hay un alto el fuego permanente, la mejor oportunidad para lograr la paz" que, en su opinión, ha disfrutado España.

Y, ante esta oportunidad, Zapatero advierte que no consentirá "que nadie la ponga en cuestión. "No consentiré que los ciudadanos pierdan esta oportunidad" enfatizó el presidente. Respecto a las herramientas de que se servirá, Zapatero explicó que la negociación con ETA se centrará "exclusivamente" en la "desaparición de la violencia", mientras que incidió en que la mejor "mesa para la política" son los Parlamentos, porque, a pesar que el diálogo político "siempre está abierto", advierte que "no lo está con ETA".

En este sentido, el líder del PSOE explicó que la constatación del fin de la violencia pasará por que "los que la practican" manifiesten su voluntad de dejar de hacerlo. Para lograrlo, el presidente del Gobierno no "barrunta" la necesidad de hacer reformas legislativas y consideró "absurdo" hablar de medidas de inserción. Al respecto, instó a la sociedad a contribuir "con mucha calma, con mucha responsabilidad y con mucha sensibilidad" a lograr terminar con el terrorismo.

Respecto la reivindicación histórica de ETA, la autodeterminación de Euskadi, Zapatero hizo hincapié en que los vascos, al igual que los catalanes, "decidirán su futuro dentro de la legalidad, que es la única manera de decidir". "La democracia se basa en dos pilares: la voluntad del pueblo y las reglas, la legalidad. Ninguna se antepone a la otra. Por supuesto que, si el proceso político evoluciona, en el futuro los ciudadanos vascos decidirán, pero siempre dentro de la legalidad. Eso es elemental, es básico", precisó.

RUPTURA DEL CONSENSO CON EL PP

Sobre la negativa a seguir contando con su aval que ha expuesto el PP tras el anuncio de conversaciones entre el PSE y la ilegalizada Batasuna, Zapatero quiso enfatizar que la responsabilidad de acabar con ETA "trasciende a un partido, a un momento político e incluso a las próximas elecciones". En este sentido, el jefe del Ejecutivo consideró que "ni el PP ni ningún partido tendría que poner trabas al inicio de un diálogo encaminado al fin de la violencia". Y, aunque parezca complicado en el actual momento político, Zapatero aseguró que hará "todo" cuanto esté en su mano "para aclarar a Rajoy lo que estime conveniente".

Así, se animó a vaticinar que, a pesar de que el PP parte del "no preventivo" a todo, "con el tiempo, si las cosas van bien" los populares irán "aceptando el acuerdo", afirmó un optimista Zapatero. En cuanto al próximo contacto con la ilegalizada Batasuna que anunció el líder del PSE, Patxi López, Zapatero defendió que es un "gesto que no sólo hay que respetar" sino que, además, "será positivo si, lógicamente, tienen resultados favorables".

En todo caso, el presidente del Gobierno recordó que los representantes de la formación ilegalizada "deben rechazar la violencia y aceptar las reglas del juego democrático, donde libremente podrán defender todas las ideas que quieran".