Zapatero reitera el uso abusivo de la fuerza por Israel y pide el cese inmediato de las hostilidades

Actualizado 01/08/2006 0:21:50 CET

MADRID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero volvió hoy a considerar que Israel está haciendo un uso abusivo de la fuerza en su intervención contra la milicia chií libanesa Hezbolá en el sur de Líbano y afirmó que la única salida al conflicto es "un cese absoluto e inmediato a las hostilidades".

Así se expresó el mandatario durante unas declaraciones efectuadas en los jardines del Palacio de Maribén (Palma de Mallorca) tras mantener una reunión con el rey, donde además aseguró que Israel no conseguirá "más seguridad con le incremento de sus acciones" no tampoco logrará la paz y estabilidad "si sigue con la hostilidades".

Así, Zapatero se preguntó qué más tiene que pasar para que el alto el fuego no sea inmediato", después de que ayer el Ejército israelí bombardeara la localidad de Qana (sur de Líbano) y acabara con la vida de al menos 56 civiles libaneses, la mayoría niños. Consideró además que debe negociarse un acuerdo de paz mínimo que luego "pueda ser garantizado" y por el que vele "una fuerza internacional y multinacional".

"A través del conflicto y las hostilidades no se va a llevar a ninguna parte" --reiteró-- "más que a más sufrimiento, más dolor, más inseguridad", así como ala pérdida del tiempo y "lo que es más grave, a la de vidas humanas inocentes", apuntó.

En este sentido, Zapatero recordó la labor que está llevando a cabo la Diplomacia española, con el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, a la cabeza "para formar una opinión común en el ámbito de la Unión Europea" así como para "acercar posiciones" y un alto el fuego que "abra una puerta mínima de esperanza de paz". "Estamos dispuestos a redoblar los esfuerzos diplomáticos, en el marco de la UE" para conseguir el fin de las hostilidades y de la situación en los próximos días, declaró.

Pese a todo, Zapatero reconoció que Israel "tiene derecho a defenderse pero las víctimas inocentes también a que se las defienda" y señaló que el uso de la fuerza en defensa propia debe ser "proporcionado y medido". Este uso de la fuerza "excita el odio, aumenta el distanciamiento de posiciones y hace más difícil un escenario de paz" para todos, "incluido Israel", estimó Zapatero.