Zapatero será el primer presidente del Gobierno desde Adolfo Suárez en visitar de manera oficial Ceuta y Melilla

Actualizado 25/01/2006 13:41:42 CET

El presidente dijo en noviembre que la españolidad de ambas ciudades "no está ni estará sometida a discusión"

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se convertirá los próximos 31 de enero y 1 de febrero en el primer jefe del Ejecutivo desde Adolfo Suárez en visitar de manera oficial las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla.

Tradicionalmente, el Gobierno de Rabat no ha visto con buenos ojos la presencia de las más altas autoridades españolas en territorio ceutí y melillense ya que califica a ambas plazas norteafricanas como 'ciudades ocupadas' y desearía su cesión.

Tanto el Rey Juan Carlos como el Príncipe Felipe nunca ha estado en ambas ciudades. Suárez realizó un único viaje oficial en septiembre de 1980 a Ceuta y Melilla, mientras que José María Aznar hizo lo propio el 9 de enero de 2000 y a finales de febrero de 2004, pero siendo presidente en funciones y candidato a la presidencia del Gobierno en el primer caso, y presidente en funciones y en apoyo de la candidatura de Mariano Rajoy en el segundo.

Aznar dijo en 2000 que había cumplido el compromiso que adquirió en la campaña electoral de 1996 de viajar a ambas ciudades cuando llegara al Gobierno. Sin embargo, el portavoz del Gobierno en aquel momento, Josep Piqué, precisó en rueda de prensa que Aznar se desplazaba a ambas ciudades autónomas "como candidato del PP" a los comicios de marzo de 2000 y, por tanto, no de manera oficial.

A raíz de las avalanchas de inmigrantes subsaharianos a finales de septiembre en las fronteras de ambas ciudades con Marruecos, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, viajó a las zonas afectadas unos días antes que el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy.

ANUNCIO DE LA VISITA

Zapatero anunció el pasado 6 de octubre en un desayuno informativo organizado por Europa Press que estaba "en sus planes" el visitar Ceuta y Melilla tras la citada crisis migratoria. Posteriormente, precisó el 8 de noviembre en el Debate sobre el Estado de las Autonomías que el viaje sería a primeros de año, tras escuchar en el Senado a los presidente de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, respectivamente.

En este sentido, afirmó que viajaría a las Ciudades Autónomas acompañado de varios ministros para explicar qué se está haciendo y concretar con los dos Gobiernos "las demandas más urgentes que tengan" sus ciudadanos, comprendiendo que su situación es "difícil socialmente, desde el punto de vista de la integración" y que "comporta una parte de la política de Estado".

Zapatero explicó que había esperado a realizar este anuncio en el Senado por "respeto institucional" y puso de manifiesto, asimismo, que no había querido "recordar los antecedentes que hay sobre visitas de presidentes" a las Ciudades Autónomas.

En su intervención, Zapatero dijo interpretar de los discursos de los dos presidentes que hasta ahora Ceuta y Melilla habían "sido ciudad de segunda", en cuanto que éstos habían dicho "que no quieren seguir siendo ciudadanos de segunda y quieren ser de primera". Expuso que las cosas deben "meditarse" antes de exponerlas porque se está ante cuestiones "que afectan a la política de Estado".

"No sé cuál es la razón por la que desde el 78 o el 79 Ceuta y Melilla han tenido un Estatuto como Ciudad Autónoma, pero me parece poco serio, tras estos 25 años, hacer ese planteamiento a este Gobierno", se quejó el presidente. En todo caso, resaltó que su Ejecutivo está dispuesto a "hablar del futuro del estatus autonómico de Ceuta y Melilla". Eso sí, avisó de que no le parecía serio el que, si no se había "abordado en 20 años", ahora se estuviera "casi en una exigencia imperativa de hacerlo".

NI SILENCIOS NI DUDAS

Zapatero recalcó que la españolidad de las dos Ciudades Autónomas "no está ni estará sometida a discusión" y señaló que no podía saber cómo se había extendido la idea de que, en una ocasión junto al primer ministro marroquí, Dris Jettu, no dio respuesta. "No es cierto, así de claro", dijo el presidente, que aseguró no comprenderlo salvo que "se busque algo extraño".

"Delante de cualquiera por supuesto, del primer ministro de Marruecos, del Rey de Marruecos, he hablado en muchas ocasiones sobre esto y es algo que no está sometido a discusión". Por ello, exigió que "no se vuelva a decir" que ha tenido "ni silencios ni dudas sobre la españolidad de Ceuta y Melilla, porque es falso".

Asimismo, el jefe del Ejecutivo manifestó su "profunda comprensión" sobre las avalanchas de inmigrantes que han sufrido recientemente estas Ciudades Autónomas. El presidente defendió la actitud "ejemplar" del Ejército y de la Guardia Civil en una "difícil tarea" en la que había "que combinar defensa de los derechos humanos e integridad territorial". Actuaron, señaló, "conforme a las órdenes del Gobierno de la nación".

El presidente negó que en la "crisis de las avalanchas" hubiera habido un "efecto llamada". En ese punto, se preguntó cuál había sido entonces la causa de que, entre 1999 y 2004, entraran "cerca de un millón" de inmigrantes ilegales. "¿Quién estaba en la responsabilidad de Gobierno?", inquirió Zapatero, que aseguró que muchos de estos inmigrantes "estaban trabajando fraudulentamente" cuando alcanzó el Ejecutivo.

"La responsabilidad de un Gobierno serio es no permitir que haya trabajadores irregulares en nuestro país", remarcó, prometiendo "no tolerar" que haya "trabajadores ilegales". También llamó a comprobar el número de entradas de inmigrantes ilegales en 2004 y 2005 "a pesar de la crisis".