El Ayuntamiento de Pamplona implementará un nuevo modelo de atención primaria en las unidades de barrio

Publicado 19/03/2018 14:17:11CET

El proyecto piloto experimentado en la UB Milagrosa y UB Txantrea "ha reducido listas de espera y aumentado la capacidad de atención"

PAMPLONA, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Pamplona ha evaluado la experiencia piloto emprendida en las unidades de barrio de Milagrosa y Txantrea para cambiar el modelo de atención primaria en los servicios sociales municipales. "La reducción en las listas y tiempos de espera y el incremento del número de atenciones y de personas atendidas" van a tener como consecuencia la implantación del nuevo modelo en el resto de unidades de barrio.

La atención primaria que llevan a cabo las unidades de barrio se centra en cuatro programas: Acogida; Infancia y Familia; Autonomía; e Incorporación. El nuevo modelo pretende una "reorganización interna de los servicios que repercuta en una mejora y una respuesta más eficaz en la atención a la ciudadanía".

La concejala delegada de Acción Social del Ayuntamiento de Pamplona, Edurne Eguino, la directora del área, Marisol de la Nava, y tres responsables de programas, Jesús Labarga, Maite García y Mari José Galar, han presentado este lunes la evaluación de ese nuevo modelo de atención primaria que, como proyecto piloto, se ha puesto en marcha en 2017 en las unidades de barrio de Milagrosa y Txantrea.

La evaluación de la experiencia se ha llevado a cabo mediante un análisis de la información cuantitativa, a partir de la base de datos SIUSS (listas de espera, carga de gestión, expedientes de atención por programas...) y de 30 encuestas en pie de servicio a personas usuarias aleatorias; y mediante el análisis de información cualitativa con indicadores recogidos en las actas de 48 reuniones celebradas, de 27 entrevistas a personas profesionales implicadas y de 6 reuniones de seguimiento con referentes y responsables.

Según han expuesto, "trabajo en equipo, equilibrio, distribución de cargas, homogeneización de la respuesta, colaboración entre profesionales o la mejora en la metodología del trabajo" son algunos de los aspectos positivos del nuevo modelo. También se sugieren elementos de mejora como "nivelar los tiempos de gestión interna, constituir equipos de profesionales estables (algunas profesionales todavía debían acudir a otros barrios), fundamental para la revisión de la distribución de las cargas y de la atención".

RESPUESTA "EFICAZ" A LA CIUDADANÍA

El nuevo modelo supone un cambio en la gestión y organización de los Servicios Sociales municipales, debido a que propone un nuevo procedimiento de atención a la ciudadanía, una nueva metodología organizativa en los equipos de barrio y redefine los tiempos de trabajo de las figuras profesionales.

Uno de los cambios más significativos es la transversalización del Programa de Acogida de atención primaria, convirtiéndolo en un servicio realizado por todas las figuras con perfil de Trabajo Social de la Unidad de Barrio. De esta forma se busca "una primera atención más rápida a la ciudadanía mediante el refuerzo de esa función de acogida, con labores de información, orientación social y gestión de prestaciones que no requirieran seguimiento técnico". Los casos que requieran una intervención técnica y seguimiento se derivarían al programa correspondiente de atención primaria (Infancia y Familia, Autonomía e Incorporación Social).

Otro cambio tiene que ver con el impulso de una nueva metodología en el trabajo dentro de las unidades de barrio, a través de la incorporación de espacios de reunión semanales entre programas y de coordinación de toda la unidad. Por último, la experiencia también quiere impulsar distintos procesos de reflexión teórico-práctica sobre los protocolos de atención y derivación, así como, sobre los propios contenidos de algunos modelos de intervención.

En definitiva, el nuevo modelo se presenta como "una nueva forma de trabajo que pretende, por un lado, avanzar en una mejor adecuación de la organización de las Unidades de Barrio al contexto social actual de cada barrio"; por otro lado, "poner en valor algunas metodologías de trabajo tradicionalmente vinculadas a la profesión que mostraban dificultades de espacio y tiempo para ser implementadas en el anterior modelo organizativo (trabajo en equipo, perspectiva transversal del trabajo comunitario, intervención grupal, poner el foco en la persona, etc)".

AGILIZAR LA ATENCIÓN DE ACOGIDA

La implantación del nuevo modelo en las unidades de barrio de Milagrosa y Txantrea muestra, han explicado, una "reducción del tiempo de espera en la atención de necesidades básicas en el programa de acogida". Los datos de la muestra (meses de septiembre de 2015, 2016 y 2017), hablan además de una reducción de las listas de espera en el Servicio de Acogida de una distribución más equilibrada entre los distintos programas.

Las familias atendidas por el Programa de Acogida se han incrementado de 2016 a 2017 en un 30% en Txantrea (de 857 a 1.111 familias) y un 40% en Milagrosa (de 984 a 1.376 familias). Con respecto al Programa de Infancia y Familia, Txantrea ha experimentado un aumento del 40% de las familias y Milagrosa del 28%, es decir, de 118 a 165 familias atendidas y de 119 a 152, respectivamente.

En el Programa de Incorporación Social también se destaca un incremento significativo en ambos barrios. En Txantrea el aumento es del 41% (de 105 a 149 familias) y en Milagrosa se duplica de 64 familias en 2016 a 129 en 2017. Del mismo modo, aunque con un incremento más moderado, el Programa de Autonomía ha visto aumentadas las familias atendidas en un 19% en Txantrea (de 368 a 443) y en un 20% en Milagrosa (de 323 a 389), han comentado.

Las cifras muestran una correlación entre la reducción de las listas de espera del Programa o Servicio de Acogida, fundamentalmente en Milagrosa, y el aumento de la capacidad de gestión e intervención en expedientes. A ello se une el aumento de la demanda en los otros tres programas de Atención Primaria (Infancia, Incorporación y Autonomía), con lo que se ha producido un equilibrio interprogramas en el servicio.

EVALUACIÓN Y VALORACIÓN POR PARTE DEL PERSONAL TÉCNICO

En cuanto al trabajo de la parte profesional de los servicios sociales municipales, el nuevo modelo incorpora a las jornadas laborales espacios semanales de reunión de equipo y programa. Son espacios colectivos donde se supervisa quién pasa a programa pero también qué recursos comunitarios son útiles en el barrio y qué necesidades no llegan al servicio pero están siendo identificadas. Un 78% de ese personal considera que esas reuniones han servido para hacer equipo, mientras un 18% responde que no.

Además, un 44% se siente más parte del equipo tras participar en esas reuniones, un 26% considera que está igual y un 30% no se siente ahora más parte del equipo. En general se valora que "se ha superado la fragmentación interna del servicio, por el trabajo por programas y que el trabajo comunitario se aborda desde una perspectiva de servicio que favorece una mayor implicación en la realidad social de los barrios".

Por otro lado, se considera que debe insistirse aún más en el trabajo por programas, estableciendo criterios consensuados sobre las funciones de cada uno, los procedimientos de derivación o las formas de intervención. Se considera que esta parte requiere de "una mayor consolidación de la experiencia en cada barrio pero también de un trabajo más amplio de cada programa que acompañe la evolución de la misma y de herramientas que faciliten los procesos de reflexión".

DISTRIBUCIÓN DE PROFESIONALES DE TRABAJO SOCIAL

Desde el inicio de la legislatura el área ha incrementado el número de sus plazas en plantilla: en 2016 creció en 13 plazas para la atención primaria y 5 para la secundaria; en 2017 una plaza para Empleo Social y todas las del Equipo Municipal de Atención Domiciliaria; y en 2018, 2 para Atención Primaria y otras 2 para la atención secundaria.