El Ayuntamiento de Pamplona interviene contra las plagas de procesionaria y oruga de bog

 

El Ayuntamiento de Pamplona interviene contra las plagas de procesionaria y oruga de bog

Anillo contra la procesionaria
EP/AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA
Actualizado 16/04/2017 13:35:36 CET

Anillos de plástico en los árboles, rociado con un compuestos biológico y cajas-nido son algunas medidas adoptadas

PAMPLONA, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Pamplona ha emprendido acciones contra dos plagas que están afectando a elementos de las zonas verdes de la ciudad.

Por un lado desde el Servicio de Jardines y Zonas Verdes se trata de atajar la proliferación de la oruga Cydalima perspectalis, una oruga que daña al boj y cuya presencia se detectó en Pamplona ya en 2013. El insecto, que procede de Asia y se ha propagado a través del cultivo en vivero, no tiene predador local. El sistema preferente elegido para evitar que dañe casi 5.600 metros lineales de boj de la ciudad es de tipo biológico.

Por otro lado ese mismo servicio municipal busca controlar los bolsones con larvas de procesionaria que afectan a muchos a pinares y masas de cedros. La procesionaria en su fase oruga (larva) está cubierta de pelos urticantes que se desprenden y flotan en el aire, lo que puede producir reacciones alérgicas. Para tratar de que lleguen al suelo, entre 2016 y 2017 se han colocado en árboles 15 anillos de procesionaria y 10 cajas nido (para los pájaros, sus depredadores naturales). Para combatir ambas plagas se están usando también trampas de feromonas.

Como procedimiento el Servicio de Jardines y Zonas verdes del Consistorio nunca usa sustancias toxicas en estas labores, sino que trata de promover procesos naturales en la medida que sea posible usando, por ejemplo, la ayuda de pájaros.

La presencia de plagas es en cierto modo natural y forma parte de la biodiversidad, aunque desde el Consistorio se intenta regularlas para que no afectan a las personas y se minimice sus efectos en las zonas verdes, ha explicado el Ayuntamiento de Pamplona en un comunicado en el que ha señalado que "el cambio climático y el calentamiento están provocando que el tiempo de permanencia de las plagas se prolongue durante varias estaciones".

ROCIADO CONTRA EL GUSANO DE BOJ

Como ejemplo de tratamiento natural el Consistorio está utilizando el rociado de las plantas con Bacilus turigiensis contra el gusano Cydalima perspectalis. Este es un líquido inocuo para mamíferos, aves y peces, que cubre las hojas del arbusto y mata a la oruga que la ingiere con su comida. Es un compuesto bacteriano que afecta sólo a los lepidópteros.

Sólo en los parques históricos de Pamplona hay alrededor de 5.600 metros lineales de boj, entre Taconera, Medialuna, Vuelta del Castillo, además de en el Cementerio. En esta última ubicación, donde en sus 500 metros lineales de seto hay zonas de mayor infestación, también se van a colocar 'trampas de feromonas' cada 50 metros de forma que los machos, atraídos por el olor, entren en el dispositivo, donde quedan atrapados por lo que no pueden reproducirse. Próximamente en las entradas del Cementerio se colocarán carteles con la información sobre las trampas.

La decisión de usar un compuesto biológico está motivado por el hecho de que la oruga no tiene ningún depredador natural autóctono y que en su ciclo de crecimiento defolia los arbustos llegando a afectar incluso a sus partes leñosas, lo que pone en riesgo su supervivencia. Está detectado que la Cydalima perspectalis, dependiendo de la temperatura, puede tener de dos a tres ciclos completos al año.

La utilización del boj como seto y como elemento de decoración vegetal (arbustos aislados con tratamiento escultórico) hace que sea también muy frecuente en jardines particulares. En los comercios ya hay disponibles productos fitosanitarios ecológicos que pueden ser empleados por particulares, siempre siguiendo consejos especializados.

ANILLOS DE PROCESIONARIA, CAJAS-NIDO Y TRAMPAS DE FEROMONAS

En el caso de la procesionaria el momento álgido de la plaga es entre los meses de noviembre y marzo. Los bolsones blancos de los extremos de las ramas son los nidos. Una vez que eclosionan y crecen, las orugas descienden por el tronco hasta el suelo, momento en que se entierran. Tras pasar por una fase de 'pupa', del capullo sale la mariposa que volverá a colocar los huevos en los árboles.

Desde 2009 el Servicio de Jardines y Zonas verdes procura cortar las puntas de las ramas con bolsones que son accesibles. Este año se han retirado alrededor de 600 bolsones de 105 árboles. Además, en 2016 y 2017 se han realizado campañas de colocación de 'anillos de procesionaria' en los ejemplares a los que es difícil acceder.

El anillo es un dispositivo plástico que recoge a la oruga en su bajada por el tronco -al que rodea- y que lleva incorporada una bolsa con sustrato en la que, el despistado insecto, se entierra. En 2016 se colocaron cinco, cuatro en pinos y uno en un cedro, y este año se han sumado otros 10 dispositivos: cinco en pinos (San Juan, Rochapea y parque Paderborn en Buztintxuri) y cinco en cedros (Taconera y Media Luna).

Además, el Consistorio ha colocado en las zonas arboladas afectadas 10 cajas-nido para atraer a pájaros que son sus depredadores naturales: carboneros, herrerillos etc. Además este año se van a colocar en Ezkaba trampas de feromonas, algo que ya se hizo en el pinar de Mendillorri en 2016 y en el de Mendebaldea en 2010, que actuó de zona piloto. Los dos últimos pinares suman casi 76.000 m2 de los que un 31% son de propiedad municipal.

La procesionaria defolia de forma paulatina al árbol, empezando por la zona cercana al bolsón desplazándose luego a los brotes tiernos de forma que pude llegar a acabar con las hojas (acículas) lo que produce el secado del ejemplar.

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