Bomberos de Navarra ha intervenido en 402 incendios en el verano de 2017

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Imagen del incendio en Arazuri, del 4 de julio.
EP/GOBIERNO DE NAVARRA
Publicado 20/10/2017 9:05:56CET

PAMPLONA, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

Bomberos de Navarra ha realizado este verano 402 salidas para la intervención en incendios forestales y la superficie afectada ha sido de 627 hectáreas. La campaña de prevención estival del Gobierno de Navarra recoge cifras inferiores al promedio de la última década, cuarta menor superficie quemada de la década, a pesar de ser un verano con pocas precipitaciones.

El Gobierno foral hace un balance "positivo" de la campaña, tanto por la superficie quemada, muy inferior a 2016 año en el que solo en el incendio de Tafalla ardieron 3.500 hectáreas, como por el número de intervenciones necesarias por parte del Servicio de Bomberos, ligeramente inferiores en número al promedio de otros años. 2016 se había saldado con 4.610 hectáreas calcinadas.

Así, entre los 12 parques de Bomberos repartidos por la geografía de Navarra realizaron un total de 402 intervenciones relacionadas con la extinción de incendios entre el 15 de junio y el 30 de septiembre, frente a las 516 del año anterior. De las 627,78 hectáreas afectadas el 34 % de la superficie se quemó en agosto, mes con mayor incidencia y en el que se produjeron casi la mitad de las intervenciones: un 43%.

El clima, un factor decisivo en todas las fases de los incendios, ha tenido un comportamiento irregular: muy húmedo y extremadamente cálido en junio; cálido y seco en julio; cálido y muy seco en agosto y muy frío y seco en septiembre. Una primavera con lluvias por debajo de la media y unas temperaturas tres grados por encima de lo normal en junio aumentaron los riesgos, ha indicado el Ejecutivo.

De hecho, coincidiendo con la cosecha de cereal -labor que suele provocar buen número de incendios- el 22 de junio se produjeron tres incendios simultáneos que provocaron las actuaciones más destacables de la campaña: dos en la Cuenca de Pamplona, Galar y Arazuri y un tercero en Añorbe. El de Galar afectó a 95 hectáreas, el de Arazuri a 54 y el de Añorbe a 26. Así, influidos por las altas temperaturas, se quemaron 144,4 hectáreas, cifra superior a la media de los últimos años en el mes de junio.

El Parque de Bomberos de Tudela tuvo que realizar 76 intervenciones, siendo la dotación más exigida, seguido por el Parque Central de Cordovilla, con 62 intervenciones, y el de Estella, con 52.

LABORES DE PREVENCIÓN

Desde el Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local se realizaron antes del verano varias tareas con un fin preventivo. En un plano normativo, se simplificó la tramitación de las autorizaciones, siempre restrictivas, de uso del fuego en tareas agrícolas. Se dieron recomendaciones para la implantación de medidas, preventivas y de extinción, en las tareas de cosecha y empacado del cereal en las que suelen concentrarse un importante número de siniestros.

Desde el 15 de junio al 30 de septiembre, 12 técnicos del Departamento y todo el personal del guarderío forestal, 109 personas, se organizaron para la realización de guardias específicas de detección temprana de incendios. Este personal sirve de apoyo al Servicio de Extinción de Incendios, por su buen conocimiento del terreno, de sus valores ambientales y de la relación con las entidades locales.

De manera coordinada con la dirección del operativo, responsables de Medio Ambiente movilizaron maquinaria pesada tipo Bulldozer, muy efectiva en orografía amable para hacer cortafuegos o incluso para la apertura de vías de acceso a los vehículos de bomberos.

Dentro de la evaluación de riesgos de cada actuación se emplean herramientas informáticas de consulta meteorológica interrelacionada con el riesgo de incendios. Estas aplicaciones, ha añadido el Gobierno, resultan muy útiles tanto a la hora de predecir la situación de alerta del dispositivo, como en la gestión de las quemas en el medio rural. Las herramientas disponen de simuladores que permiten considerar el potencial de un incendio, aspecto clave para proponer la estrategia más adecuada para la extinción. La aplicación reproduce la evolución del incendio en un horizonte temporal y de acuerdo con las predicciones meteorológicas.

TRES DILIGENCIAS PENALES

Agentes de la Brigada de Protección Medioambiental de la Policía Foral realizaron vigilancias en 214 intervenciones de quemas e incendios e inició una investigación en 62 episodios. En 3 ocasiones abrió diligencias penales que fueron remitidas a los juzgados correspondientes. En concreto, se informó a la Justicia del incendio desatado en una pajera de Lerín el 16 de julio; del incendio forestal en término de Falces el 2 de agosto que afectó a 4 hectáreas y de un tercer siniestro en El Bocal, en Fontellas, el 20 de agosto con 2,5 hectáreas calcinadas. En los tres casos siguen abiertas las investigaciones.

Además, la Policía Foral practicó 28 diligencias por daños y 36 denuncias administrativas. Cabe destacar que, de las 36 denuncias, en 26 casos se denunció el realizar fuego en zona no habilitada en periodo estival, incumpliendo la orden foral que regula el uso del fuego.

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