La carretera entre Miranda de Arga y Falces se abrirá al tráfico en seis semanas

 

La carretera entre Miranda de Arga y Falces se abrirá al tráfico en seis semanas

La carretera NA-6100, hundida a causa de un desprendimiento en Vergalijo
EP/GOBIERNO DE NAVARRA
Actualizado 15/05/2013 15:29:26 CET

La empresa Elcarte ha iniciado ya las obras en el tramo de Vergalijo, con un presupuesto de 300.000 euros

PAMPLONA, 15 May. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Fomento, Luis Zarraluqui, ha anunciado este miércoles que en seis semanas se podrá abrir al tráfico de nuevo la carretera entre Miranda de Arga y Falces, cuya calzada se hundió a la altura de Vergalijo, fruto de la acumulación de agua por las frecuentes lluvias producidas desde principios de año.

El consejero, que ha visitado este miércoles el tramo afectado, correspondiente a la carretera NA-6100 en el punto kilométrico 27+150, ha explicado que la actuación no podrá recuperar el trazado original de la carretera a causa de la inadecuación del terreno.

El Departamento de Fomento, ha detallado Zarraluqui, ha contratado las obras con la empresa Elcarte, y su importe estará próximo a los 300.000 euros.

El 5 de abril de 2013 se produjo el agrietamiento y hundimiento del firme de la calzada de la carretera NA-6100, Carrascal-Marcilla (II) en el pk 28. El inicial agrietamiento evolucionó en pocas horas hasta convertirse en un gran deslizamiento de toda la ladera de la margen derecha de la carretera, en una longitud de unos 120 metros, que arrastró consigo el pavimento y la totalidad de la plataforma en una longitud de unos 50 metros, hasta alcanzar al río Arga, situado a una cota 35 metros por debajo de la vía.

Ello ocasionó, ha recordado el Gobierno navarro en un comunicado, el corte total de la carretera e incomunicó, consecuentemente, las localidades de Miranda de Arga y Falces, situadas a ambos lados del deslizamiento.

Como solución técnica se ha descartado la reconstrucción del trazado afectado mediante la ejecución de un terraplén. Según ha explicado el Ejecutivo, dada la inestabilidad del terreno, con tierras sueltas sin consolidar y saturadas de agua, resulta inadecuado ejecutar cualquier sistema de sostenimiento en ellas.

Por ello, se ha presentado como solución la ejecución de un desvío (de longitud superior a 550 m), que circunvala el tramo afectado por su margen izquierda, a una cota superior del terreno. El trazado tendrá una pendiente mayor a la del tramo anterior, tanto para una mejor adaptación al terreno como para tratar de conseguir una mayor compensación en el movimiento de tierras.

Las obras afectan a una viña, donde el nuevo trazado discurrirá en terraplén y posteriormente se adentrará en un cerro cubierto con matorral.

Se requerirá excavar 17.000 m3 de tierra y se extenderán 1.200 m3 de zahorra artificial, 950 Tn de mezcla bituminosa y 48 Tn de ligante bituminoso. Se colocarán finalmente 450 metros lineales de barrera de seguridad y señalización horizontal, vertical y balizamiento.

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