El elevado nivel de consumos incontrolados de agua centra una reunión entre el Gobierno y mancomunidades de la Ribera

Publicado 30/03/2017 16:16:27CET

PAMPLONA, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

Representantes del Gobierno de Navarra han mostrado su "preocupación" por el elevado nivel de consumos de agua no controlados en algunas localidades de la Ribera.

En concreto, en Cascante, Cintruénigo y Fitero no se conoce el destino de cerca del 60% del agua que se inyecta en la red de suministro, unos dos millones de metros cúbicos al año. Esto es, el agua se capta en el río pero finalmente no llega a los usuarios porque se filtra en fugas o averías, por el mal estado de las tuberías o debido a consumos ilegales.

Este es uno de los temas analizados en la reunión que se celebró este jueves con los representantes de la Mancomunidad de Aguas del Moncayo y con los de la Mancomunidad de Cascante, Cintruénigo y Fitero para presentar las conclusiones del diagnóstico efectuado y de las alternativas planteadas para mejorar el abastecimiento de agua para uso urbano e industrial en la Ribera.

En la sesión participaron técnicos del Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno de Navarra, así como de las empresas públicas del Gobierno de Navarra NILSA (Navarra de Infraestructuras Locales SA) y GAN (Gestión Ambiental de Navarra).

Estos encuentros forman parte del proceso de consultas que está llevando a cabo el Ejecutivo foral con entidades gestoras del agua y regantes para garantizar el suministro de agua de calidad para la Ribera, ha explicado el Gobierno navarro en un comunicado.

En el estudio se recoge que hay un elevado nivel de consumos incontrolados, en especial en el ámbito de Cascante, Cintruénigo y Fitero, donde no se conoce el destino de cerca del 60% del agua que se inyecta en la red de suministro, unos 2 millones de metros cúbicos al año.

Esta Mancomunidad tiene una concesión de aguas desde el Queiles (unos 0,8 hm3/año), que no usa puesto que la conducción se encuentra muy deteriorada. Por ello, se nutren de aguas del Canal de Lodosa, es decir, procedentes del río Ebro, con una calidad deficiente que exige tratamientos muy intensivos para hacerla potable, ha explicado el Ejecutivo.

Por su parte, la Mancomunidad de Aguas del Moncayo se abastece del río Queiles a través de una acequia compartida con las comunidades de regantes, por lo que su agua bruta tiene mejor calidad. En los últimos años, la demanda se ha situado en una media de unos 2,9 hm3/año.

Ambas mancomunidades, que aglutinan unos 35.000 habitantes, tienen una demanda de agua de unos 5 hm3 anuales en la actualidad, esto es, el 40% del total de la demanda de la Ribera. Para 2030 se estima que la demanda suba a 5,5 hm3/año, ya que está previsto en la zona un importante incremento de la demanda industrial, que se compensa, en buena medida, con un drástico descenso del nivel de consumos incontrolados.

RONDA DE CONSULTAS

El Gobierno navarro ha recordado que el pasado mes de enero anunció su propuesta de llevar agua de calidad a la Ribera, enmarcado en la revisión del Plan Director de Abastecimiento y Saneamiento de la Comunidad foral. Para ello, puso a disposición del público un documento de diagnóstico y propuesta de alternativas, complementario al que se elaboró para las soluciones del regadío.

Posteriormente, se inició una ronda de consultas con las mancomunidades de agua y comunidades de regantes sobre el abastecimiento y riego en esta zona.

Por lo que se refiere al abastecimiento de agua para uso urbano e industrial, las reuniones promovidas tenían como objetivo explicar el diagnóstico efectuado, revisar la información pendiente de recibir, y analizar y discutir las alternativas propuestas para mejorar el abastecimiento.

Hasta el 30 de abril se podrán recibir aportaciones y sugerencias, tras lo cual el Gobierno analizará toda la información y propondrá la solución que se adopte en el nuevo Plan Director de Abastecimiento y Saneamiento de Navarra. Está previsto que en junio se pueda realizar una jornada de retorno en la que se explique esta propuesta para la Ribera. El Gobierno pretende tener aprobado el Plan Director durante el año 2018.

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