Empleados de cocinas del CHN piden la rescisión del contrato con Mediterránea de Catering ante el "deficiente" servicio

Actualizado 30/01/2013 12:40:14 CET

Aseguran que "se ha demostrado la incompetencia de la empresa" y defienden que "la sanidad no debe ser un negocio"

PAMPLONA, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

Trabajadores del servicio público de cocinas del Complejo Hospitalario de Navarra han solicitado este miércoles la rescisión del contrato con la empresa Mediterránea de Catering, ya que su trabajo está siendo "extremadamente deficiente", con una calidad "ínfima" de la comida.

Los empleados, que han solicitado "la vuelta al servicio público y el mantenimiento de los puestos de trabajo", han insistido en que "se ha pasado de tener un servicio satisfactorio" a otro que es "un verdadero desastre". "En nuestro servicio había agradecimiento, cuando ahora hay quejas masivas", han asegurado.

Así lo han manifestado los trabajadores en una sesión de trabajo en la comisión de Salud del Parlamento de Navarra, donde han comparecido para informar sobre su situación laboral, a petición del grupo de Izquierda-Ezkerra.

Una de las trabajadoras del anterior servicio público de cocinas, Idoia Viana, ha destacado que se trata de "la salud" y ha insistido en que "la nutrición es muy importante para la recuperación del paciente". "La sanidad no debe ser un negocio, no entendemos la privatización de un servicio que funcionaba tan bien". A su juicio, "se ha demostrado la incompetencia de la empresa en eficacia y eficiencia; todo un caos".

Por otro lado, Viana ha criticado que ante "las quejas" de los pacientes, "la Administración no ha dicho nada", por lo que ha incidido en que "esto es una privatización". Así, se ha preguntado "por qué no ha actuado nadie" ante esta situación. Además, ha rechazado que haya "sabotaje ni boicot" por parte de los empleados. "No echemos balones", ha añadido.

Por otro lado, la trabajadora ha censurado el "trato vejatorio que se ha dado al personal fijo". "Ha sido muy lamentable que después de un año y 3 meses de la decisión de privatizar las cocinas, en enero los cocineros no sabían a dónde iban a ir", ha asegurado Viana, que ha criticado, asimismo, la "descoordinación entre Función Pública y el SNS", en referencia a la recolocación del personal.

Por su parte, el trabajador de cocina del Complejo Hospitalario de Navarra Fernando Sanz ha insistido en que los empleados del anterior servicio público han venido diciendo "desde año y medio" que "esto iba a pasar, no sólo por la trayectoria de Mediterránea de Catering". Según los datos que han aportado los empleados, el anterior servicio "contaba con 204 trabajadores fijos y eventuales, la mayoría de ellos a tiempo completo, y ahora van a estar 89 personas, un porcentaje importante a tiempo parcial".

"VUELTA A LA GESTIÓN PÚBLICA"

En el turno de intervención de los grupos parlamentarios, la representante de I-E Marisa de Simón ha insistido en que su coalición hará "todo lo posible" para que "vuelva la gestión pública a las cocinas del CHN", así como "defender a los trabajadores". Además, ha defendido que "hay que depurar responsabilidades" ante la situación del servicio. "UPN y PSN son responsables de las consecuencias de la privatización de las cocinas", ha añadido.

Por su parte, el parlamentario de UPN Antonio Pérez Prados ha asegurado que entiende la situación "dura y dolorosa" de los trabajadores, pero ha añadido que no comprende "el tono y el contenido de su intervención". Según ha indicado, "no son 204 puestos de trabajo menos". En concreto, ha explicado que de las 204 plazas, había 9 vacantes, y que del total, 63 eran fijas y 132 temporales.

El parlamentario socialista Samuel Caro ha señalado que será "necesario" que la consejera de Salud del Gobierno de Navarra, Marta Vera, y la empresa Mediterránea de Catering "tengan la oportunidad de dar sus explicaciones" en el Parlamento, ya que es "lo más conveniente para que los ciudadanos sepan poner las cosas en su sitio". Además, ha lamentado que "no se haya cumplido la moción presentada por el PSN que pedía información a los trabajadores y una reunión de Vera con los empleados".

En representación de Bildu, Bikendi Barea ha manifestado su "apoyo" a los trabajadores del anterior servicio de cocinas y ha censurado "el debilitamiento consciente de lo público, la potenciación de lo privado, el negocio y beneficio privado que conlleva la merma de la calidad de la sanidad". "Esto es exponencialmente preocupante cuando los ciudadanos se convierten en pacientes", ha apuntado. Por otro lado, ha rechazado que el departamento de Salud haya "repartido culpas a trabajadores y sindicatos".

En la misma línea, la parlamentaria de NaBai Asun Fernández de Garaialde, que se ha mostrado "en contra de la privatización" del servicio, ha criticado "la calidad y las dietas" que están proporcionando a los pacientes, cuando "la alimentación es una parte fundamental para el tratamiento de los pacientes, específicas para cada enfermo", y que influye en su "recuperación". "Es algo vergonzoso", ha añadido. Además, ha destacado "las consecuencias de los despidos".

Por el contrario, el 'popular' Enrique Martín de Marcos ha recordado que su grupo "siempre" ha sido "favorable" a la externalización de las cocinas, que "supone un ahorro en costes". Además, ha destacado que en el Hospital de Tudela, la externalización de las cocinas ha funcionado "sin ningún problema" desde 1995. En cuanto a las quejas de los pacientes ante el inicio del nuevo servicio, ha defendido que "es muy prematuro hacer un juicio de valor a una empresa que lleva diez días trabajando", aunque ha instado al departamento de Salud a que "mantenga la calidad del servicio".