Una estudiante de la UPNA, premiada por un relato corto en el que narra la superación de una leucemia que sufrió de niña

Ana Lourdes Fernández posa con el médico que la trató de niña, Miguel Ángel Díaz
E.P/UPNA
Publicado 02/01/2018 17:11:00CET

PAMPLONA, 2 Ene. (EUROPA PRESS) -

Ana Lourdes Fernández (Tudela, 1996), alumna del grado en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), ha resultado finalista de la II edición del Premio de Relatos 'Mírame a los ojos', organizado por la Asociación del Personal de 'La Caixa' (LaSoci).

La estudiante navarra ha sido una los diez autores adultos que han visto recompensada su participación al ser incluidas sus historias en un libro, cuyas ventas tendrán un destino benéfico. En el caso de la joven tudelana, su narración se centró en su propia historia personal, ya que superó una leucemia, que se le detectó, por primera vez, con 3 años de edad.

Al concurso se presentaron 1.100 relatos cortos, que debían expresar pensamientos o vivencias de superación personal bajo el lema 'Lo que mueve mi vida'. El concurso constaba de cuatro categorías: infantil (para menores de 12 años), juvenil (entre 13 y 18), adulto (de 19 a 64) y senior (65 años o más).

El jurado seleccionó en cada categoría diez finalistas, cuyos cuarenta relatos han sido incluidos, como premio, en un libro, publicado por Plataforma Editorial. El dinero recaudado con la venta de esta obra irá destinada a la Asociación Síndrome de Angelman, una enfermedad rara de tipo neurogenético.

CÁNCER CON 3 AÑOS Y RECAÍDA, CON 6

Fernández explica que "la historia seleccionada para el libro está basada en mi experiencia personal". "De pequeña, a los 3 años, padecí leucemia linfoblástica aguda, en un principio, con quimioterapia, parecía curada, pero no fue así y a los 6 años recaí y me tuve que enfrentar a un trasplante de médula, que derivó en rechazos, por los que casi muero", asegura. "Los médicos me salvaron casi al límite, pensaban que iba a ser imposible salir, pero saqué fuerzas de flaqueza y sobreviví", indica.

La joven tudelana fue tratada en el Hospital Virgen del Camino de Pamplona y en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid. "Me acuerdo de quienes me atendieron: el doctor Molina y la doctora Sagaseta de Ilúrdoz, en el Materno-Infantil de Virgen del Camino, y el doctor Miguel Ángel Díaz y todo su equipo, donde lo pasé peor, por la enfermedad y el trasplante, en el Hospital Niño Jesús. Hicieron lo máximo posible", rememora.

La enfermedad y los tratamientos han dejado algunas secuelas físicas a esta estudiante, pero encara con optimismo su vida y sus estudios de 4.º curso de grado. "Sigo aquí, que es lo importante y, máxime, tras haber llegado a la Universidad", añade.

La estudiante también destaca "la necesidad de que haya donantes de médula" y lanza un mensaje de "apoyo a todas las personas, especialmente niños, que estén sufriendo esta enfermedad". "Los menores son pequeños héroes anónimos, con grandes batallas en sus manos, que se convertirán en futuras victorias", concluye.