Irache advierte sobre la "obsolescencia programada" en móviles y otros aparatos electrónicos

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Publicado 10/06/2018 11:32:47CET

PAMPLONA, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha advertido sobre la "obsolescencia programada que se está implantando en la fabricación y comercialización de móviles y otros aparatos electrónicos" que "hace que muchos consumidores se vean casi obligados a comprar un aparato nuevo ante la imposibilidad de reparar, actualizar o comprar accesorios para productos que compraron hace solo un par de años".

Así, la asociación ha indicado que algunos consumidores no consiguen encontrar un cargador para móviles o diversos accesorios para tablets que han adquirido hace pocos años. Según ha explicado, la comercializadora afirma que "no cuentan con el accesorio" o que "prácticamente no se comercializa" y remiten a "páginas de compraventa entre particulares" o "páginas alojadas en terceros países".

"Algunas marcas de móviles o aparatos electrónicos van sacando al mercado nuevos sistemas operativos que ofrecen más y mejores servicios pero que ocupan más espacio. Además, en ocasiones es necesario instalar estos sistemas para poder acceder a las aplicaciones o programas más habituales", ha explicado Irache en un comunicado.

Sin embargo, "en aparatos comprados solo unos años atrás, con un espacio menor a los últimos modelos, no hay cabida para estos sistemas operativos, que se hacen necesarios", ha indicado. Asimismo, la asociación ha recibido quejas por parte de propietarios que "ven cómo progresivamente la batería se va desgastando, va ofreciendo menos tiempo de uso y en apenas unos meses ha quedado inutilizada".

"Esta disminución de la vida útil de los aparatos obliga al consumidor a comprar otro modelo nuevo en unos pocos años", ha criticado Irache que ha opinado que esta reducción del tiempo de uso de los aparatos "parece que se debe más a decisiones corporativas deliberadas para aumentar el ritmo de compra y consumo que a imposibilidades técnicas, sobre todo por parte de empresas con recursos económicos suficientes".

La asociación ha abogado por combatir "con firmeza" la obsolescencia programada que, "además de suponer un fraude para el consumidor, también tiene un importante coste medioambiental", ha destacado.

Así, Irache ha propuesto, entre otras medidas, controlar que en los procesos de elaboración y comercialización "no se implementan deliberadamente medidas para acortar la vida útil de los productos o para imposibilitar su reparación"; que el fabricante tenga que informar en el etiquetado del tiempo de duración del producto, sus posibilidades de reparación y las excepciones; ampliar el plazo de garantía de los productos "hasta su vida útil" y que sea la empresa "quien tenga que demostrar que ha habido mal uso del aparato"; y controlar que los servicios técnicos oficiales "cobran el coste real de la reparación y no obstaculizan el trabajo de talleres independientes".