La nueva sala de calderas de Ubarmin permitirá reducir un 40% las emisiones de CO2 y un ahorro anual de 120.000 euros

O Domínguez recibe explicaciones del funcionamiento de las nuevas calderas.
EP/GOBIERNO DE NAVARRA
Publicado 09/06/2017 14:27:28CET

La instalación ha supuesto una inversión de 624.000 euros

PAMPLONA, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

La nueva sala de calderas de gas de Ubarmin (CHN-D) permitirá un ahorro anual de 120.000 euros en gasto energético y reducirá un 40% las emisiones de CO2. La instalación, que ha supuesto una inversión de 624.000 euros, permitirá mejorar un 20% el rendimiento estacional de la sala de calderas, que antes de la reforma se situaba entre el 70%-80% y a partir de ahora se prevé que alcance el 90%-95%.

El consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, ha visitado este viernes las nuevas instalaciones, acompañado por el director médico del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN), Jesús Berjón; la directora de Gestión Económica y Servicios Generales, Milagros Larráyoz; el subdirector de Aprovisionamiento, Infraestructuras y Servicios Generales, Juan Jesús Guitarte; la jefa de Infraestructuras, Maika de Andrés; y el jefe de la unidad de Mantenimiento de Ubarmin, Floren López de Goicoechea.

La solución implantada ha consistido en la sustitución de la antigua sala de calderas de gasóleo y sus colectores de distribución asociados por una instalación de seis calderas de gas natural. Las obras comenzaron en octubre de 2016 y finalizarán este mes, si bien cuatro de las calderas ya entraron en funcionamiento el pasado mes de marzo.

El objetivo de la reforma ha sido mejorar la eficiencia energética de las instalaciones de producción y distribución de energía térmica en la clínica Ubarmin y obtener un ahorro económico en los costes producción de calefacción y agua caliente sanitaria (ACS). El proyecto forma parte del Plan de Ahorro y Eficiencia Energético del Servicio Navarro de Salud y el plan de mejora continua de las instalaciones del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN), ha informado el Gobierno foral en una nota.

La obra ha supuesto pasar de dos calderas de gasóleo con una potencia total de 3.200 kilovatios a seis de gas de 600 Kw cada una, con una potencia total de 3.600 Kw. Este fraccionamiento de potencia, ha añadido, supone una mejora del rendimiento, ya que permite adaptarse en mayor medida a la demanda, y garantiza además la seguridad del servicio ante posibles averías (en épocas de gran demanda, si se estropea una caldera, las restantes podrán asumir este trabajo).

Hasta ahora, la producción de energía térmica en la clínica Ubarmin se realizaba en un 80% a través de dos calderas de gasóleo no modulantes, de 28 años de antigüedad, que daban servicio a un único colector desde el cual se distribuía el calor necesario para alimentar los circuitos de calefacción y agua caliente sanitaria. El 20% de la energía restante se obtenía a través del sistema de geotermia con el que cuenta el hospital, una instalación de aprovechamiento energético del calor que se acumula bajo tierra que ha quedado integrada en la reforma y cuyo uso sigue siendo prioritario, por tratarse de una energía limpia.

Con el anterior sistema, además de contar con equipos antiguos y poco eficientes, la instalación debía permanecer en funcionamiento durante todo el año. Con el nuevo sistema, no será necesario, ha indicado el Gobierno que señala que a partir de ahora, se producirá agua caliente de forma más eficiente. Una de las medidas adoptadas para conseguirlo es separar el circuito de agua caliente sanitaria del de calefacción, lo que permitirá mejorar el rendimiento energético, al no ser necesario mantener todo el anillo de producción a la elevada temperatura que requiere al agua de consumo sanitario (60 grados).

ACOMETIDA SOTERRADA DE 700 METROS DE LONGITUD

La solución implantada ha consistido en la sustitución de la fuente de energía primaria de alimentación de las calderas por gas natural. Para ello, la empresa Gas Natural ha ejecutado una acometida enterrada de unos 700 metros de longitud desde el punto de enganche hasta la sala de calderas a coste cero, ya que la clínica Ubarmin carecía de suministro de gas natural.

Los trabajos de acondicionamiento de la sala de calderas existente y la sustitución de las antiguas calderas han sido ejecutados por la empresa Veolia, adjudicataria del concurso público convocado para la realización de esta obra. Las actuaciones más relevantes han sido la instalación de tres grupos térmicos de gas de la marca De Dietrich modelo C630-1300EO, cada uno de los cuales está formado por dos calderas de condensación de alto rendimiento energético Clase A y Clase 5 de NOx. Además, se ha separado la producción de agua caliente sanitaria de la de calefacción, con objeto de obtener ahorros en consumos. También se han instalado nuevas bombas dobles equipadas con variadores de velocidad, colectores, válvulas y tuberías de distribución de los circuitos de calefacción y refrigeración.

La sala de calderas se controla con "un moderno sistema de monitorización pensado para alargar la vida útil de los equipos y para que el funcionamiento sea en todo momento el más eficiente posible". Los trabajos han tenido en cuenta las características particulares del edificio y la normativa vigente tanto a nivel constructivo como de eficiencia energética.

VACIADO E INERTIZACIÓN DE LOS ANTIGUOS DEPÓSITOS DE GASÓLEO

Las obras han finalizado con el vaciado e inertización química de los antiguos depósitos de gasoil, con la colaboración de una empresa autorizada para la manipulación y transporte de residuos tóxicos y/o peligrosos.

El gas natural aporta numerosas ventajas de ahorro y sostenibilidad energética. La combustión del gas natural es considerada la más limpia, se estima que reducirá hasta un 40% las emisiones de CO2 a la atmósfera y supondrá un ahorro de hasta en 120.000 euros al año en la factura energética. Además, la inversión que ha conllevado es menor que con otro tipo de tecnologías y abre la posibilidad de implantar un centro de cogeneración en el futuro.

La obra supone también una mejora para el confort de los pacientes, profesionales y personas usuarias de este centro hospitalario, al disponer de un mayor y mejor control de las instalaciones. Mejora además la fiabilidad del sistema y el cumplimiento de la normativa vigente. De acuerdo a la estimación realizada sobre la evolución del precio de los combustibles y las mejoras de la instalación, se prevé amortizar la inversión en un plazo aproximado de cinco años, ha concluido el Ejecutivo.

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