Los pamploneses arropan a San Fermín en el Día Grande de sus fiestas

Procesión de San Fermín
DAVID DOMENCH
proce1 proce2 proce3
Publicado 07/07/2018 13:32:57CET

PAMPLONA, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

Miles de pamploneses, rigurosamente ataviados de blanco y rojo, han salido a las calles de Pamplona en la mañana de este sábado, día de San Fermín, Día Grande de estas fiestas, para arropar al Santo en su recorrido por el Casco Antiguo. Ovaciones cariñosas y emotivos cánticos se han fundido con la música de los gaiteros y txistularis que han acompañado a la Comparsa, al frente de la comitiva, y la de la banda municipal La Pamplonesa.

Pasadas las 10 horas, el alcalde de la ciudad, Joseba Asiron, al frente de la corporación municipal vestida de gala, ha recogido el Cabildo de la Catedral. Ya en la Plaza Consistorial, junto a kilikis, gigantes y cabezudos, han emprendido el camino hacia la iglesia de San Lorenzo, residencia del 'santo morenico'.

Desde allí, con San Fermín ya como parte de la comitiva, la Procesión ha avanzado a través del pasillo que le han hecho miles de pamploneses desde el Rincón de la Aduana para girar por la calle San Antón y adentrarse en el Casco Antiguo.

En el desfile, con la Comparsa por delante, la Cruz de San Lorenzo y la Cruz Arzobispal, seguidas de los gremios de carpintería y labradores, la Hermandad de la Pasión y Congregación Mariana, timbaleros y gaiteros, dantzaris y txistularis municipales, la imagen del Santo, el Cabildo catedralicio, la bandera de la ciudad y los maceros, la corporación municipal, la escolta de gala y La Pamplonesa. Por ese orden.

La tradicional jota 'Al Glorioso San Fermín', homenaje de la Coral Santiago de la Chantrea al Santo patrón, y el clásico 'Agur Jaunak' han sido, un año más, los 'momenticos' o 'paradicas' más importantes. El primero ha tenido lugar en la plaza del Consejo, mientras que el segundo se ha producido poco después en el pocico de San Cernin.

De vuelta a casa, San Fermín y su Procesión han sido agasajados con el cariño, aplausos, jotas, gritos de 'Viva San Fermín, Gora San Fermín' e incluso con silencios, además de un baño de pétalos de rosa en la calle Mayor, poco antes de ingresar de nuevo, a las 12.10 horas, en la iglesia de San Lorenzo. Allí les esperaba el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez, quien ha oficiado la misa en honor al Santo con la ausencia del alcalde, Joseba Asiron.

Tras recibir y saludar a los feligreses que abarrotaban el recinto religioso, el arzobispo ha remarcado que "como cada año, Pamplona se viste de blanco y rojo para honrar a su primer obispo" en unas fiestas de "alegría, respeto y hermandad".

En el mensaje dirigido a los pamploneses durante la homilía, el arzobispo ha dicho que "hoy celebramos la fiesta de un santo que ha entrado en la vida de los navarros y, de modo especial, de los pamploneses". "Si algo nos puede enseñar San Fermín -ha recordado- es a vivir la virtud de la fortaleza, que él consiguió, no por puro azar, sino porque tuvo la valentía de amar a Dios y se fió de Él".

Como ha señalado el arzobispo, "cuando se vive la virtud de la fortaleza, y ésta se sustenta en Dios, podrán venir momentos difíciles, como le ocurrió a San Fermín, cuyo único ideal era defender la doctrina cristiana y las costumbres con sentido moral". "Mucho tenemos que aprender de los santos, y hoy de modo especial de San Fermín, que nos dejó un testimonio de vida cristiana que se ha de impulsar en la sociedad donde prima una cultura que se sustenta en vacíos intelectuales y existenciales", ha explicado.

Según ha afirmado el arzobispo, tal "espíritu" es el que "se ha pretendido llevar adelante con motivo del Jubileo de San Fermín", iniciado el día 7 de julio del año pasado "y que hoy clausuramos". "Muchas personas han encontrado el sentido a su vida a los pies del Santo -ha reconocido-, personas que se han convertido y que sólo Dios sabe han ido jalonando el Jubileo de San Fermín, y todo porque San Fermín no nos deja impasibles: nos mueve espiritualmente e interiormente como un faro de luz".