Las residencias para mayores son valoradas con un 8,5 sobre 10 por usuarios y familias

 
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Las residencias para mayores son valoradas con un 8,5 sobre 10 por usuarios y familias

Inés Francés, Patxi Tuñón y Carmelo Ayerra
EUROPA PRESS
Actualizado 14/11/2016 13:05:37 CET

Derechos Sociales ha presentado un estudio realizado en 40 centros públicos y concertados para evaluar la calidad del servicio

PAMPLONA, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las residencias para mayores de la Comunidad foral son valoradas con un 8,5 sobre 10 por sus usuarios y familiares, según un estudio del Departamento de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra para conocer la opinión que tienen estas personas sobre la calidad del servicio prestado en los centros donde son atendidas.

Además, más de la mitad de las personas encuestadas reconocen que la asistencia que reciben es mejor de la que esperaban y no llega al 6% quienes afirman que la atención es peor que la que creían que iban a recibir.

Asimismo, el estudio indica que el 30% de los encuestados ha apreciado mejoras en los centros desde que ingresaron en ellos y no alcanzan el 10% quienes creen que la residencia ha empeorado desde que entraron. El 63% considera que el centro está igual que cuando se produjo el ingreso.

Por otra parte, algo más de cuatro de cada cinco personas entrevistadas recomendarían el centro donde están, un porcentaje que se eleva hasta el 92% en el caso de los familiares. Los familiares se muestran algo más satisfechos que los usuarios con la asistencia recibida, quince décimas por encima de las propias personas residentes.

El resultado del estudio ha sido presentado este lunes en una rueda de prensa por el director general del Observatorio de la Realidad Social, de Planificación y de Evaluación de las Políticas Sociales, Patxi Tuñón; la directora gerente de la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas, Inés Francés; y el director del Servicio de Calidad e Inspección del Departamento de Derechos Sociales, Carmelo Ayerra.

Para la elaboración del estudio, llevado a cabo por la empresa Bizilan, se han realizado 603 encuestas en 40 centros residenciales repartidos por toda la geografía foral. De ellas, 391 se han realizado a personas residentes mediante un cuestionario asistido por un entrevistador en la propia residencia y 212 a familiares a través de una llamada telefónica. El coste de adjudicación del estudio ha sido de 13.500 euros.

Navarra cuenta con más de 60 centros residenciales con cerca de 3.000 plazas. En concreto, 1.790 plazas son concertadas, mientras que las plazas propias superan las 200. Derechos Sociales tiene como objetivo incrementar el próximo año las plazas concertadas en 92. El tiempo de espera para acceder a estas plazas es de un mes aproximadamente, si bien "ante situaciones urgentes el acceso a las plazas es rápido".

EN EL ESTUDIO

El informe, denominado 'Estudio de satisfacción de las personas usuarias de centros gerontológicos propios o con plazas concertadas en Navarra', también evalúa otras cuestiones como las instalaciones, la profesionalidad del personal, los cuidados recibidos, los servicios de comida y lavandería, el grado de participación o las relaciones sociales.

En concreto, respecto a las instalaciones, se han valorado diversas cuestiones como mantenimiento y limpieza, las habitaciones, los baños, las salas de visitas, el comedor, las zonas de estancia al aire libre y el equipamiento para el entretenimiento. La nota media global es de 8,46 puntos. Según ha explicado Patxi Tuñón, se han detectado algunas deficiencias como problemas de comodidad de las habitaciones, suciedad, pequeños y escasos baños o pocas salas de visita y con falta de intimidad.

En cuanto a la capacidad de atención y profesionalidad del personal de los centros, la puntuación media es de las más elevadas con 8,76 puntos.

Por su parte, la capacidad de respuesta y cuidados del personal también es bien valorado, con una nota medida de 8,36 puntos. No obstante, ha precisado Tuñón, un tercio de las personas entrevistadas califican de escaso el número de personas que les atienden y casi un 30% de las personas residentes creen que los centros cambian mucho de personal.

En referencia a elementos tangibles, la comida tiene una puntuación media de 7,68 puntos, si bien una tercera parte de los residentes manifiestan tener problemas con este servicio. El servicio de lavandería se valora con una media de 8,04 puntos, pero más de la mitad de las personas entrevistadas ha tenido algún problema de pérdida de ropa o deterioro de la misma.

Asimismo, la accesibilidad del centro es valorada en cuanto a ubicación con una media de 8,57 puntos y respecto al transporte público, 7,23 puntos. Como elementos intangibles, la seguridad tiene una nota media de 8,56 puntos.

Otros parámetros valorados en el informe son las relaciones, participación y derechos de residentes o la información sobre los servicios y el funcionamiento, que también tienen una valoración positiva, por encima de los 8 puntos de media.

No obstante, ha indicado Patxi Tuñón, se manifiestan algunos problemas como la falta de conocimiento de los derechos de los residentes en el centro, la falta de atención a las quejas y sugerencias y una mayor flexibilidad de horarios, sobre todo a la hora de levantarse.

ÁREAS DE INTERVENCIÓN

Desde el Departamento de Derechos Sociales se han detectado algunas áreas de intervención para mejorar la calidad de los servicios que se prestan en estos centros. Así, consideran que "el conformismo y resignación de las personas residentes junto al sentimiento de agradecimiento de los familiares puede llevar al estancamiento de los servicios".

Por otra parte, se considera que "la concepción de las personas residentes como pacientes les coloca en una situación de dependientes, sin estímulos de participación o elección, así como un alejamiento de la vida activa". Por ello, Derechos Sociales cree que "es necesario implantar programas de participación".

Además, desde el Departamento se evidencia una homogeneización de los centros y servicios que ofrece, "sin que exista una oferta diferenciada y adaptada a las personas residentes", y también se constatan "dificultades para poder establecer un vínculo afectivo intenso por la alta rotación de profesionales, como es el caso de auxiliares".

Por otro lado, se pretende "humanizar las residencias", adaptándolas "al concepto de hogar y no de hospital". "Queremos que los centros residenciales sean verdaderos hogares", ha resaltado Inés Francés.

MARGEN DE MEJORA

En esta línea, el director general del Observatorio de la Realidad Social, de Planificación y de Evaluación de las Políticas Sociales, Patxi Tuñón, ha remarcado que a pesar de los resultados positivos del informe, todavía queda "un margen de maniobra considerable" en la asistencia a las personas residentes en centro gerontológicos.

Según ha dicho, el Departamento está trabajando en un nuevo régimen de autorizaciones, infracciones y sanciones en materia de Servicios Sociales. Además, se está evaluando el primer Plan de Calidad de los Servicios Sociales 2010-2013 con el fin de acometer el próximo año la elaboración del segundo plan de esta características.

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