El salario medio en Navarra fue en 2015 de 24.863,98 euros, el tercero más alto de España

 

El salario medio en Navarra fue en 2015 de 24.863,98 euros, el tercero más alto de España

Publicado 28/06/2017 14:22:35CET

PAMPLONA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El salario bruto medio anual en la Comunidad Foral de Navarra fue de 24.863,98 euros por trabajador en el año 2015 mientras que en España este valor se situó en 23.106,30 euros.

Por Comunidades Autónomas, en el año 2015 los salarios brutos más elevados correspondieron al País VAsco, un 19,3% más que el salario bruto medio de España; Comunidad de Madrid (14,5%) y Comunidad Foral de Navarra, que se situó en tercera posición con un 7,6% por encima de la media nacional. Estas tres comunidades junto con Cataluña presentaron una ganancia media anual superior a la media nacional.

El salario medio de las mujeres fue inferior al de los hombres en todas las comunidades, aunque la diferencia varía de unas a otras. La distinta estructura del empleo y la ocupación en cada una de ellas es el factor fundamental que explica esta variabilidad, según ha informado el Instituto de Estadística de Navarra.

El salario mediano en Navarra (aquel para el cual hay tantos trabajadores con salarios más altos como trabajadores con salarios más bajos), se situó en 22.423,62 euros, un 9,8% inferior al salario medio, y el salario más frecuente o modal fue de 17.249,92 euros.

La diferencia entre el salario medio y el mediano se explica porque una característica de las funciones de distribución salarial es que figuran muchos más trabajadores en los valores bajos que en los sueldos más elevados, aunque la distribución salarial es más uniforme que la de España donde el salario mediano es un 15,8% inferior al salario medio anual.

DESIGUALDAD ENTRE MUJERES Y HOMBRES

El número de mujeres que ganaron menos de 17.500 euros fue mayor que el número de hombres. A partir de esta cifra, el número de mujeres que percibió cada nivel salarial siempre fue inferior al de hombres con ese mismo salario.

El salario promedio anual femenino, con 20.563,08 euros, fue el 71,6% del masculino (28.727,37 euros), porcentaje inferior al observado en España (77,1%).

El 16,2% de las mujeres tenían ingresos salariales menores o iguales que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI, en el año 2015 se situó en 9.080,40 euros anuales), frente al 5,6% de los hombres.

Si se tienen en cuenta los salarios más elevados, el 10,2% de los hombres presentaron unos salarios cinco veces superiores al SMI, frente al 4,3% de las mujeres.

Otros dos indicadores completan la descripción de la desigualdad de la distribución salarial por sexo: la proporción de trabajadores con ganancia baja (Low pay rate) fue del 13,3% y, de estos trabajadores, el 66,9% fueron mujeres.

Según ha explicado el Instituto de Estadística de Navarra, son muchos los factores que influyen sobre las diferencias salariales entre hombres y mujeres: el tipo de contrato, el tipo de jornada, las diferentes ocupaciones, entre otros.

Así, hay más mujeres con jornada a tiempo parcial (del 23,4% de los trabajadores que tienen esta jornada, 6% son hombres y 17,4% mujeres) y hay menos mujeres trabajando en el sector con mayor remuneración (el 25,9% de los trabajadores en la industria son mujeres).

La Industria fue el sector con mayor salario medio, un 17,4% superior a la media, en la Construcción el salario medio anual fue un 0,9% inferior a la media, mientras que el sector Servicios (que agrupa a un conjunto de actividades más heterogéneo) registró el menor salario anual, un 8,5% inferior a la media.

Analizando las diferencias salariales por sexo y sector económico, se comprueba que las mujeres tuvieron un salario inferior al de los hombres en todos ellos, siendo Servicios el sector con diferencias menos acentuadas y donde el porcentaje de mujeres trabajadoras (60,1%) fue superior al porcentaje de los hombres (39,9%).

En el sector Industria se produjo la mayor divergencia entre los salarios de las mujeres y los hombres.

Estas desigualdades se explican, en parte, por las diferencias en el tipo de jornada y contrato.

Existe una relación positiva entre la edad de los trabajadores y el nivel salarial indicando que los trabajadores con mayor antigüedad y los de mayor experiencia en el puesto de trabajo perciben remuneraciones más elevadas, exceptuando el último tramo de edad considerado (más de 54 años).

Aunque se debe tener en cuenta que en las edades inferiores (menores de 25 años) y superiores (más de 54 años), la muestra de la encuesta es reducida por lo que la representatividad de los resultados es menor.

Los menores de 25 años y los que se encuentran en el tramo entre 25 y 34 años tuvieron un salario medio inferior a la media en un 45,5% y 17,7% respectivamente, mientras que los que se encontraban en el tramo entre 35 y 44 años, los del tramo entre 45 y 54 años y los mayores de 54 años tuvieron un salario medio superior en un 1,1%, 9,7% y 5,4%, respectivamente al salario bruto medio anual.

En cuanto a la variación salarial respecto al año anterior, destacaron los descensos del salario anual para los menores de 44 años, especialmente en las edades inferiores, y los incrementos para los que tienen edades comprendidas entre 45 y 54 años.

Cabe destacar que las diferencias salariales por sexo fueron en general mayores con el aumento de la edad de los trabajadores. Esto se explica por la mejor cualificación (ocupación, estudios) de las mujeres más jóvenes respecto a las de mayor edad.

En la encuesta se han considerado dos tipos de contrato, los de duración indefinida y los de duración determinada. Para poder establecer comparaciones entre trabajadores con contrato de duración indefinida y duración determinada se ha ajustado el salario de los trabajadores que no permanecieron todo el año en el centro de trabajo y se les ha asignado un salario anual equivalente al que hubieran recibido de haber estado trabajando todo el año en las mismas condiciones.

Los trabajadores con un contrato de duración determinada percibieron un salario medio anual inferior en un 30,7% al salario medio; mientras que para los contratados indefinidos fue un 7,1% superior a dicho salario.

Por sexo, se observa que esta diferencia fue mayor en hombres (37,0% y 8,8%, respectivamente) que en mujeres (21,2% y 4,7%, respectivamente).

En cuanto a la variación de la ganancia anual respecto al año anterior, el salario aumentó tanto en los contratos de duración indefinida como en los de duración determinada, un 0,3% y un 0,7%, respectivamente.

Por sexo, los hombres con contrato de duración indefinida tuvieron un incremento salarial del 0,7% y las mujeres del 1,2% respecto al año anterior. Mientras, en los contratos de duración determinada se produjo un incremento de la ganancia anual de los hombres del 0,1% y del 2,1% en el caso de las mujeres.

Finalmente, atendiendo a los salarios por nacionalidad, la ganancia media anual de los trabajadores de nacionalidad española fue un 56,6% superior a los de nacionalidad extranjera. No obstante, esta información hay que tomarla con cautela ya que el número de extranjeros seleccionados en la muestra es reducido y por tanto su representatividad es pequeña, ha precisado el Instituto de Estadística.

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