UPN, PSN y PPN defienden la manifestación del 2 de junio y Geroa Bai critica que se sumen

Actualizado 17/05/2018 10:40:26 CET

PAMPLONA, 17 May. (EUROPA PRESS) -

UPN, PSN y PPN han defendido la manifestación convocada el próximo 2 de junio y han asegurado que esta marcha no se organiza contra el euskera, sino contra la política lingüística del Gobierno foral y la "imposición". Por contra, Geroa Bai ha afirmado que la convocatoria no tiene "ningún motivo fundamentado" y ha criticado que "organizaciones políticas democráticas se sumen" a la movilización.

En concreto, en declaraciones a los periodistas antes del inicio del pleno del Parlamento, el portavoz de UPN, Javier Esparza, ha manifestado que la manifestación del 2 de junio es "para defender la igualdad de oportunidades, de todos los navarros para acceder al empleo de público". "No es una manifestación contra nada, no es una manifestación contra el euskera como lengua, sino para defender la libertad y la igualdad de oportunidades en esta tierra", ha insistido.

Ha criticado las "faltas de respeto" hacia esta manifestación y ha indicado que "parece que aquí solo se pueden manifestar los que opinan de una determinada manera". "Aquí al cuatripartito y al Gobierno se les llena la boca hablando de libertad de expresión pero luego cuando una parte de la sociedad libremente decide salir a la calle a manifestarse y a decir que no está de acuerdo con la política que está haciendo este Gobierno empiezan a insultar, a faltar al respeto y a manipular la realidad", ha censurado, para defender que "tiene que haber libertad para todos, más allá de lo que piensan, de lo que defienden".

Sobre las palabras de María Solana de que "muy moral no parece" que los ayuntamientos pagaran autobuses para acudir a la manifestación, Javier Esparza ha manifestado que "a mi lo que me parece inmoral destinar dinero público para hacer un homenaje a miembros de ETA, me parece inmoral destinar dinero público para que en Etxarri Aranatz se haga un informe que diga que el asesino de Ulayar es una víctima, que se paguen autobuses para ir a ver a presos de ETA".

Esparza ha añadido que "los ayuntamientos libremente votarán lo que quieran, le gustará o no al Gobierno de Navarra". "Los ayuntamientos son libres, tienen legitimidad democrática", ha aseverado, para indicar que "este planteamiento no puede tacharse de inmoral". "Inmoral es el acuerdo de Uxue Barkos con Otegi para gobernar Navarra; Otegi que ayer estaba pidiendo la amnistía para los presos de ETA", ha comentado.

GEROA BAI NO VE MOTIVO PARA LA MARCHA

Por su parte, el portavoz de Geroa Bai, Koldo Martínez, ha afirmado que su grupo defiende "el derecho de cualquier ciudadano a manifestarse por lo que considere adecuado", pero ha dicho que en este caso no ve "ningún motivo fundamentado para convocar esa manifestación".

"Comprendemos que haya sectores que han ido generando sus propias falsedades y mentiras sobre la valoración del euskera en Navarra, pero no podemos comprender ni aceptar que organizaciones políticas democráticas se sumen a esa manifestación", ha indicado.

En su opinión, "es una manifestación en contra del euskera, no es una manifestación en contra de la valoración del euskera para el acceso a la Administración, no es una manifestación en disconformidad con la política lingüística del Gobierno de Navarra, es una manifestación contra derechos lingüísticos".

Además, ha afirmado que la moción que impulsará UPN en los ayuntamientos "para que sufraguen los autobuses a la manifestación nos recuerda a aquellas manifestaciones que se montaban en el franquismo desde el franquismo y que pretendían llenar la plaza de Oriente en apoyo al dictador". En su opinión, UPN y PSN "están cayendo en la Beltranización de Navarra, un síndrome enfermo de creación de falsedades y de mentiras que quien las crea cree que son verdad".

PSN SE SUMA A LA MARCHA

Por su parte, la secretaria general del PSN, María Chivite, ha confirmado la adhesión de su partido a la manifestación "en coherencia con el planteamiento que ha seguido del PSN". "Estuvimos en contra de la modificación de la zonificación lingüística, no nos gustó el decreto foral del euskera, estamos en algunos ayuntamientos recurriendo puestos de trabajo y plantillas orgánicas en donde el euskera tiene un peso importante y no es para puestos de atención directa", ha señalado.

Chivite ha afirmado que la movilización "no es en contra del euskera" sino "de la política lingüística que este gobierno esta siguiendo". En este sentido, ha indicado que "si por algo se echó para atrás la primera OPE que planteó Educación con los perfiles lingüísticos del euskera fue porque era discriminatoria", lo que supone "un ejemplo de la política discriminatoria que está llevando a cabo este gobierno".

Preguntada sobre la propuesta de los organizadores para que sean los ayuntamientos los que sufraguen los gastos de los autobuses que se desplacen a Pamplona para la manifestación, la socialista ha rechazado "la utilización de los recursos públicos que son de todos para una posición política".

PPN PREGUNTA POR QUÉ AL GOBIERNO LE DA "MIEDO"

Finalmente, la presidenta del PPN y portavoz parlamentaria, Ana Beltrán, ha afirmado que su partido respeta el euskera, "una lengua cultura propia de nuestra comunidad", pero se ha mostrado "absolutamente en contra de la imposición". Y ha afirmado que "lo que más nos duele y nos preocupa es por qué al Gobierno de Navarra le da tanto miedo" la manifestación convocada el 2 de junio.

En su opinión, es necesario que la población navarra "acuda mayoritariamente" a esta marcha "a favor de la libertad lingüística" y para defender "el derecho a estudiar cada uno lo que quiera" y "la no imposición de una lengua que sólo habla 7 de cada 100 navarros".

También se ha preguntado Beltrán "qué miedo tiene" el Gobierno foral a que el PPN organice una caravana lingüística para "contar en los municipios qué está pasando y por qué hay imposición". "Hablan mucho de derechos para quienes hablan euskera, pero a quien se niega el derecho es a quienes hablamos castellano", ha sostenido.

Además, ha criticado "la poca vergüenza" de la consejera María Solana al decir que el euskera "no se impone" y, frente a ello, ha argumentado que el euskera "se impone desde el primer momento que no es una lengua oficial y se aprueba un decreto para que todos los textos que salen del Gobierno vayan en bilingüe; cuando se favorece que los alumnos estudien en el modelo D; y cuando se exige a las empresas que hagan un plan de euskera para contratar con la administración".

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