Actualizado 16/05/2007 14:48

Nuria Gago: "Quiero tener niños pero más adelante"

LA POPULAR ACTRIZ DA VIDA UNA ARGENTINA EN LA PELÍCULA "CIUDAD EN CELO"

Es la mujer de la sonrisa perpetua. Ya nos hemos acostumbrado a ver esa sonrisa y la mirada dulce cada semana en MIR , donde interpreta a Gloria. Nuria Gago afirma que admira a este personaje porque sabe como afrontar su principal obstáculo con naturalidad: ser sordomuda. Se encuentra en plena promoción de la película Ciudad en Celo de co-producción española y argentina donde ha tenido que aprender el acento para interpretar a una bonaerense. En esta película da vida a una mujer con una dura experiencia vital que sin embargo sabe volver a enamorarse. Un papel como anillo al dedo para esta catalana que se muestra enamorada de la vida y de la gente. Esta guapa actriz se dio a conocer con Mis adorables vecinos y ahora mismo compagina su participación en MIR con diversos proyectos de cine. Nuria Gago afirma que le encantan los niños y que seguro que algún día llegarán, pero aún no es el momento.

¿Cómo es Inés, tu personaje en Ciudad en Celo ?

Es una chica que ha sufrido mucho por amor, que se siente muy traicionada y que no se atreve a confiar más en el amor ni en los hombres. Además ya nunca va a poder ser madre porque a través de un mal aborto ha perdido esa opción y es algo que desea con todas sus fuerzas. Es un ser que como sabe que no va a sentir las grandes cosas nunca más, decide pasar por la vida de puntillas, sin hacer mucho ruido e intentando evitar el dolor en todo momento. Es una mujer que finalmente se da la opción de resucitar todo eso, a tener un acto de valentía consigo misma y decide permitirse todo eso de nuevo.

Es un personaje complicado...

Sí, es hermético, frágil y para mí era un reto porque la mayoría de personajes que me toca interpretar siempre son muy extrovertidos y aquí tenía que callar mucho más.

¿Cómo ha sido el trabajo de la co-producción?

Uno de mis sueños era trabajar en Argentina. Soy consumidora compulsiva de su cine y me hacía muchísima ilusión. De hecho sólo la propuesta de hacer el casting fue una ilusión muy grande. Luego llegué allí y me lo pasé muy bien. Fue un reto, pero fue muy divertido. Los actores me veían y me decían: ¿Por qué no vas en traje folclórico? Así ya se sabe que tú eres la de la co-producción (ríe). Era sobre todo porque al principio me costó un poco el acento. La verdad es que al final me tiré a la piscina y cuando vimos en la Semana Internacional de Cine de Valladolid el resultado y la aceptación, pues doble alegría.

¿Cómo conseguiste hacerte con el acento porteño (de Buenos Aires)?

El rodaje fue muchísimo más fácil de lo que imaginaba. Tuve muy poco tiempo para el acento porque fue todo un poco relámpago. Pero fue bajarse del avión, echarle un poco de morro y empezar a hablar con todo el mundo en porteño. Al principio descubría que era española al minuto (ríe), luego poco a poco les fui engañando un poco más.

¿Colaba tu acento porteño cuando ibas a pedir un café?

Al final, sí colaba. Luego, cuando llegué aquí, tenía todavía el acento y cosas que me costaba cambiar porque había expresiones de allí que me encantaban y yo quería utilizarlas aquí, pero claro, nadie me entendía.

Gloria, tu personaje en MIR , también tiene una historia dura como Inés, pero luego su carácter es muy dulce. ¿Compartes algo con ella?

Creo que a mí me gusta tanto la gente como le gusta a Gloria. Creo que tiene una parte social muy desarrollada y a mi me gusta mucho estar con gente, hablar con gente y conocerla. Eso es igual. También tengo la curiosidad por el entorno, por todo lo que pasa alrededor. Gloria es un personaje maravilloso porque para mí es mucho más difícil cerrar los ojos y no ver lo que pasa en nuestro entorno de problemas e injusticias, que verlos porque son muy evidentes. El esfuerzo para mí sería cerrar los ojos y no darme cuenta de lo que pasa. Gloria está muy conectada con el entorno en el que vive y es un regalo interpretar a alguien tan humano y tan cálido. También es muy valiente, porque ella le dice a todo el mundo que tiene ese problema, no lo esconde, lo exhibe, se defiende pero no pisa a nadie. Yo la querría de amiga.

Todo el mundo necesita alguien le apoye, ¿Nuria Gago también?

Sí, necesito a la gente que me conoce, gente que sabe mis debilidades y que sabe que cuando algo me afecta necesito que me den un empujón para salir. Necesito mucho que me ayuden y que mis amistades me cuiden, y también cuidarlas. Soy consciente de que todo el mundo necesita que lo cuiden.

¿Por eso si no fueses actriz harías trabajo social?

Sí y porque a mí me gusta mucho estar de cara al público, en contacto directo. Igual también podría tener una pastelería o una floristería. Tendría que tener algo de creación y algo de contacto con la gente.

También te hubiese gustado trabajar con niños, ¿los niños para un rato o para tenerlos?

(Ríe) Los niños para adelante, pero van a haber. Seguro. Además he estado de promoción y venía la niña de uno de los actores del equipo y ya la hecho de menos. Tiene tres añitos y estábamos todo el día con ella que se nos caía la baba. No sé para cuando pero van a venir seguro.

Últimamente te vemos implicada en muchos proyectos, ¿cómo lo llevas?

Primero con mucha sorpresa porque es bonito que haya la opción a trabajar en tres películas, en la serie y lo demás. Con mucha emoción, mucha felicidad y aprovechándolo a tope. Estoy agotada. Acabo de llegar de Verona de presentar la película de Gerardo Herrero ( Una mujer Invisible ) allí y tengo unas semanas muy intensas de promoción de ambas películas. Estoy cansada pero feliz. Es un agotamiento maravilloso como cuando te vas de cena con los amigos y te alargas hasta las siete de la mañana, que llegas cansado pero muy bien. Estoy afónica y tengo que ir al foniatra en cuanto acabe la promoción porque están fatal, pero lo vivo desde un inmenso agradecimiento por todo lo que está pasando. Me siento muy afortunada.

Con todo este trabajo, cada vez tienes más popularidad. ¿Cómo llevas eso?

Un poco peor. Yo en el fondo soy una persona tímida y me gusta pasar desapercibida. Con mis amigos y con la gente que conozco soy muy extrovertida. No tengo problema para relacionarme pero me gusta estar tranquila en la calle. Hay veces que eso es un poco complicado y hay veces que te reconocen en lugares y en momentos en los que te gustaría estar de otra forma, pero también hay momentos cuando alguien se acerca a decirte algo bonito, que le ha gustado algún trabajo. Eso es muy lindo.

¿Puedes salir a divertirte tranquilamente?

Sí, lo que pasa es que cuando salgo con mis amigas, que las conozco desde que tenemos casi cuatro años, nos preguntamos por qué nos miran. ¡Nos olvidamos! Igual estamos tomándonos un café y estamos riendo o hablando alto -momento femenino de hormonas alteradas- y somos el centro de atención. Ellas me dicen que se les olvida que es por eso. Hay veces que estás cenando y se te sienta alguien en la mesa a contarte cosas. Bueno, también hay anécdotas divertidas.

¿No crees que también es un poco el precio a pagar por el éxito?

Sí, pero yo no me quejo, ni mucho menos. Pero hay veces que una tiene un mal día o se encuentra mal porque estás pocha o tristona, o porque tienes mucha prisa o porque estás nerviosa. Pero se lleva bien.

Y con tanto trabajo, ¿de verdad queda tiempo para tomar café con las amigas?

Sí, a mí no me importa irme a dormir tarde. Es un objetivo que tengo muy claro: mi vida profesional nunca va a comerse mi vida personal. Yo tengo unas facturas de móvil bastante altas (ríe). Como no los veo, hablamos muchísimo. Mi vida personal es distinta ahora porque yo ya no vivo en mi pueblo y no puedo ir a cenar cada viernes, que era el día que teníamos la cena de chicas, pero tengo un contacto muy directo con mi familia, con mis amigos, con la gente que vive en Madrid y con mi entorno. Intento que eso no lo cambie el trabajo y espero que eso nunca pase.

¿Cabe la posibilidad de que te plantees parar un poco en MIR ?

No, para nada. He tenido la suerte de que justo con el parón de la serie ha comenzado la promoción de las películas. Las dos se rodaron antes de empezar MIR y después de la promoción voy a tener un mes para descansar antes de volver con la segunda temporada de la serie. La verdad es que estoy deseando que me lleguen los guiones de la segunda temporada para ver lo que le pasa a Gloria. No me planteo para nada parar el ritmo mientras el cuerpo aguante.

¿A qué trabajo dirías que no?

Supongo que algo que leyera y me dejase absolutamente indiferente. Pero todo depende siempre de la situación en la que eso te llegue. Imagina que me llega después de un año y medio de paro y necesito dinero. No puedo decir nada porque todo depende de la propuesta, del momento personal, económico, social... Son muchos factores. Este trabajo es difícil, es una carrera de fondo, hay altibajos y hay muchas veces en las que uno no puede permitirse ese lujo. Si dijese que no supongo que sería algo que no me removiera ni un ápice a lo largo de toda la lectura.

¿Dirías que estás en un momento cumbre de tu carrera?

No sé si cumbre, pero estoy en un momento muy dulce.

Revela el secreto para mantener esa sonrisa perpetua.

(Ríe) No lo sé. Yo creo que siempre es un punto a favor hacer algo que te motive y que te hace feliz. Y bueno, a mí mi trabajo me hace feliz.

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