La Justicia británica acusa al ex espía Lugovoi de la muerte de Litvinenko y exige su extradición

Actualizado 22/05/2007 22:25:23 CET

- Moscú dice que la extradición viola la Constitución y el antiguo agente secreto asegura que existeN "motivaciones políticas"

LONDRES/MADRID, 22 May. (OTR/PRESS) -

Reino Unido y Rusia siguen a la gresca por el 'caso Litvinenko'. Esta vez a causa de las investigaciones de la Fiscalía británica que hoy acusó directamente al ex agente de la KGB Andrei Lugovoi del asesinato de su antiguo compañero en la agencia de inteligencia y periodista crítico con el Kremlin Alexander Litvinenko. La petición de extradición de las autoridades británicas obtuvo un 'No' rotundo en Moscú, donde se alega que este tipo de medida sería violar la Constitución. Mientras, Lugovoi consideró que las acusaciones tenían "motivaciones políticas" y anunció próximas declaraciones "sensacionales para la opinión pública de Reino Unido".

"He concluido hoy que las pruebas que nos envió la Policía son suficientes para acusar a Andrei Lugovoi por la muerte del señor Litvinenko mediante un envenenamiento deliberado", anunció el director de Procesamientos de la Fiscalía británica, Sir Ken Macdonald, que subrayó que el ex agente del KGB debe ser llevado ante la Justicia inglesa por "el grave delito" que cometió, en relación al asesinato del periodista mediante su envenenamiento con la sustancia radioactiva 'Polonio 210'.

Macdonald prometió "tomar medidas inmediatas para buscar la rápida extradición de Lugovoi desde Rusia a Reino Unido, de manera que pueda ser acusado por asesinato, y llevado rápidamente ante un tribunal en Londres para ser juzgado por un delito "extraordinariamente grave". Sin embargo, un portavoz del Kremlin aseguró a la BBC que la Constitución rusa no permite que sus nacionales sean extraditados a terceros países y añadió cínicamente quye Moscú espera que "los británicos hagan algo más que hacer comunicados".

La negativa fue también confirmada por la oficina del fiscal general ruso, que aseguró que "no hay manera" de que Lugovoi sea extraditado. "Un ciudadano que comete un delito en el territorio de un Estado extranjero, en base a información entregada por este Estado puede ser llevado ante un tribunal, pero sólo en territorio ruso, si las leyes rusas estipulan responsabilidad para un delito similar", explicó una portavoz de la oficina, Marina Gridneva, insistiendo en que Rusia no puede entregar a un ciudadano suyo a otro Estado, ya que violaría la Constitución.

Por su parte, los abogados que representan a Lugovoi, que de momento tiene la calificación de testigo en la investigación sobre el 'caso Litvinenko' de las autoridades rusas, aseguraron que todavía no han recibido ninguna notificación oficial de los cargos que se le imputan. "Si hubiera alguna, se nos notificaría formalmente. Hasta ahora no hemos recibido ningún documento", explicó uno de los abogados, Andrei Romashov, a la agencia Ria Novosti.

DECLARACIONES SORPRENDENTES

El mismo Lugovoi no se hizo esperar y, en declaraciones a las agencias rusas, volvió a insistir en su inocencia y denunció que sus acusaciones tienen motivaciones políticas. "Considero que esta decisión es política, yo no maté a Litvinenko, yo no tengo relación con su muerte y sólo puedo manifestar mi desconfianza bien fundada por la base de las pruebas recogidas por las autoridades judiciales británicas", agregó, según recoge la agencia de noticias rusa.

"Además, nunca ha habido motivos objetivos ni subjetivos para cometer aquello de lo que Londres me está acusando", aseguró. Asimismo, el ex agente prometió hacer un comunicado que será "sensacional para la opinión pública en Reino Unido y que cambiará de manera fundamental las percepciones de los acontecimientos que tuvieron lugar en los últimos años en Reino Unido alrededor de ciertas personas de origen ruso".

Compañero del fallecido en la KGB y guardaespaldas del ex primer ministro Yegor Gaidar, Lugovoi confirmó desde el inicio de las investigaciónes que su amigo Dmitry Kovtun y otro hombre se encontraron con Litvinenko durante media hora el 1 de noviembre en el hotel Millennium Mayfair de Londres. Tras el encuentro, acordaron volver a reunirse al día siguiente, pero poco más tarde Litvinenko le llamó para comunicarle que no se encontraba bien y que no asistiría a la cita.

En ese encuentro entre Lugovoi y Litvinenko, el día en que éste cayó enfermo, en un hotel de Londres también estuvo presente otro ex agente de los servicios secretos rusos, Dmitri Kovtun, quien además tiene negocios con Lugovoi. Ambos dieron positivo en los exámenes para detectar la exposición a la sustancia radioactiva, igual que otras 700 personas en Reino Unido, Rusia y Alemania. De ellos, 17 presentaron altas dosis de la sustancia en sus cuerpos, aunque no corrió peligro la vida de ninguno de ellos.

OTR Press

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