Los Príncipes presiden el solemne funeral de Estado por los seis militares caídos en Líbano

Actualizado 26/06/2007 21:22:02 CET

- La madre de un paracaidista increpa a Zapatero y De la Vega: "Esos muchachos no pueden ir sin protección"

MADRID, 26 Jun. (OTR/PRESS) -

La triste casualidad quiso que los Príncipes de Asturias presidieran hoy su primera ceremonia fúnebre militar, precisamente el funeral de Estado que se llevó a cabo hoy en la base de Paracuellos del Jarama (Madrid) de la Brigada Paracaidista (BRIPAC) por los seis militares del Ejército español fallecidos el pasado 24 de junio en un ataque con coche bomba en Jiyam (Líbano). Fue una ceremonia marcada por la solemnidad, el dolor de los más 200 familiares y compañeros de armas y por cierto sentimiento de reproche hacia el Gobierno. De hecho, en medio de la ceremonica la madre de un paracaidista increpó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y a la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega: "Esos muchachos no puede ir sin protección".

Ataviado con el uniforme de comandante del Ejército de Tierra, pudo verse al Príncipe entonar junto a los paracaidistas los himnos de Infantería y 'La muerte no es el final' en homenaje a los caídos, y a Letizia llorar en los momentos más emotivos de la ceremonia. Especialmente solemne fue la llegada y retirada de los seis féretros cubiertos con la bandera de España y la boina negra paracaidista, portados a paso fúnebre lento, así como la imposición de Don Felipe de la Cruz al Mérito Militar con distintivo amarillo sobre los seis ataúdes, y la interpretación de la oración paracaidista y del ideario paracaidista de la voluntariedad.

Oficiado por el arzobispo general castrense, Francisco Pérez, el funeral congregó en el acuartelamiento de la Brigada Paracaidista en Paracuellos del Jarama (Madrid) a más de 200 familiares, allegados y compañeros de armas de los seis cascos azules que perdieron la vida el pasado 24 de junio en Jiyam (Líbano). Además de los Príncipes, asistieron a los actos el presidente del Gobierno, el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, los presidentes del Congreso y del Poder Judicial y la cúpula militar y ministerial de Defensa. Durante la ceremonia religiosa, el arzobispo general castrense recordó las palabras que Juan XXIII dedicó a los paracaidistas -"Los que tantas veces bajáis del cielo tenéis que volver a él"- y agradeció la misión cumplida por los seis fallecidos.

La misa funeral dio paso al tradicional homenaje a los caídos, en esta ocasión con una carga emotiva mucho mayor que en cualquier parada militar, tanto que alcanzó a familiares, autoridades e, incluso, al propio portaestandarte que bajaba la enseña paracaidista en honor de los seis fallecidos. Después, los paracaidistas de la base de Paracuellos entonaron al unísono y con fuerza el himno 'La muerte no es el final', el himno de Infantería y la oración paracaidista, para finalizar con el ideario de voluntariedad de los caballeros y damas legionarios paracaidistas, que reza: "la misión con más riesgo y fatiga es la misión con más honor".

"NO HAY DERECHO"

Al termino, la madre de un cabo de la BRILAT increpó al presidente del Gobierno y a la vicepresidenta primera por la ausencia de inhibidores de frecuencia en los blindados que utilizan los militares españoles en misiones en el exterior. "Esos muchachos no pueden ir sin protección", afirmó a voz en grito ante Zapatero, que se detuvo a hablar con ella. Segundos después se acercó a él la 'número dos' del Ejecutivo, mientras la mujer subía paulatinamente el tono de sus quejas y reiteraba una y otra vez que "no hay derecho". En medio de su intervención, la familiar lanzó un grito de "Viva Esperanza Aguirre" para después proclamar que ella no le debe nada ni a Zapatero ni a la presidenta regional.

Los actos de despedida de los seis soldados concluyeron poco antes de las 14.00 horas, con el saludo militar del Príncipe a los familiares. El Ministerio de Defensa puso un avión a disposición de las familias de dos de los tres militares de origen colombiano. La familia de uno de ellos, Yhon Edisson Posada, de 20 años, eligió enterrarlo en Las Palmas de Gran Canaria, mientras que la de Jeferson Vargas Mola, de 21 años, prefirió trasladado a su país; la de Yeison Alejandro Castaño, de 20 años, decidió trasladarlo a Alcalá de Henares. En cuanto a los tres soldados españoles, sus familiares eligieron trasladar sus cuerpos a sus lugares de origen: Juan Carlos Víllora Díaz a Lanzahíta (Ávila); Jonathan Galea García a Fuentes del Arco (Badajoz); y Manuel David Portas Ruiz a Utrera (Sevilla). Mientras, en Líbano, ya fuera de peligro y a la espera del alta médica, Enrique Vázquez y Juan Paz, los dos soldados heridos en el ataque con coche bomba, continúan recuperándose de las contunsiones leves y las quemaduras de segundo grado en el rostro y en los brazos. Según el médico del Hospital Sidón Harrad Harraui, los dos militares podrían ser repatriados en uno o dos días y en menos de una semana podrían recibir el alta médica definitiva. En declaraciones a TVE recogidas por OTR/Press, el soldado Vázquez admitió no entender los motivos del atentado, dado el buen acogimiento que tienen las tropas entre la población: "No sé porqué ha pasado esto, no lo tengo muy claro".

 

OTR Press

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