Aznar aconseja a Rajoy: "Siempre hay que procurar jugar con los mejores"

Actualizado 19/05/2008 21:40:21 CET

- El ex presidente rompe su silencio para rechazar el "tacticismo" en política y defender que hay que "dar la batalla"

MADRID, 19 May. (OTR/PRESS) -

Dos meses después de las elecciones generales del 9 de marzo y de la derrota que el PP sufrió en ellas, el ex presidente del Gobierno José María Aznar ha roto su silencio. El presidente de honor del principal partido de la oposición intervino en un acto dedicado al décimo aniversario del euro con un discurso que bien podría ser una hoja de ruta para el líder del PP, Mariano Rajoy. "Siempre hay que procurar jugar con los mejores", aseveró Aznar, que rechazó además la práctica del "tacticismo" en política y que defendió la necesidad de "dar la batalla" y no "dejarse llevar".

La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que preside el propio Aznar organizó hoy un acto dedicado al décimo aniversario del euro al que asistieron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el presidente de honor del PP, Manuel Fraga. Allí, el ex jefe del Ejecutivo pronunció un discurso de doble lectura que bien podría ser un manual de instrucciones dedicado a Mariano Rajoy, plagado de apelaciones a la defensa de los principios, la necesidad de generar confianza y de contar los mejores equipos, pero no quiso hacer declaraciones a los periodistas presentes.

"Siempre hay que procurar jugar con los mejores y además tener la voluntad y la decisión de llamarles y de agruparlos en torno a un gran proyecto", proclamó Aznar, que con esta frase pareció situarse entre los dirigentes del PP que presionan a Rajoy para que en sus ánimos de 'renovación' no olvide introducir en su equipo de algún que otro veterano, algo que no ha sucedido en el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Recordando los años en los que entró el euro en vigor, Aznar aseguró que el proyecto político del PP funcionó entonces porque era "nacional, reformista y abierto".

Así, Aznar definió a su formación por aquel entonces como un partido "impulsor del bienestar", "comprometido con la libertad y la igualdad de todos los españoles" y "decidido y capaz de liderar la derrotar sin transacciones del terrorismo". A esto añadió que el PP volverá a funcionar "en el futuro" si apuesta por "la renovación de la apuesta por la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley", por "la confianza en la nación española" y por una política económica "de estabilidad y reformas".

El ex presidente aprovechó el repaso a aquellos años para reivindicar constantemente la apuesta sin complejos por los propios principios y por no "poner excusas" y conformarse ante las circunstancias, como en su momento el PP se negó a aceptar "la España resignada a jugar en segunda división" dentro de la construcción económica europea. "No quisimos jugar la baza de la España acomplejada. Quisimos dar la batalla. Nos decidimos por el camino aparentemente más difícil, pero estábamos convencidos de que era el que teníamos que tomar, y lo tomamos", señaló.

LIDERAZGO, PRINCIPIOS, CONFIANZA

Las herramientas fueron "un fuerte liderazgo político", un equipo de gobierno "cohesionado e integrado por los mejores" y "por encima de todo, sólidas convicciones en nuestros principios, en nuestros valores, nuestros objetivos y nuestras políticas". Aznar dijo que su Gobierno no tomó el camino de subir los impuestos, aumentar el gasto público y renunciar a las liberalizaciones porque eso hubiera sido "hacer lo mismo que se hacía, acomodarse a la situación adaptarse al paisaje, dejarse llevar", lo cual es "muy fácil". "Quiero recordar que en la vida política, entonces y ahora, es decir, siempre, la confianza y la defensa de los principios siempre es esencial", dijo.

Esos principios son los "valores constitucionales, éticos y democráticos" y la búsqueda de "la integración y la suma en torno a objetivos compartidos", remachó Aznar. "Pienso que ambos principios de actuación expresan convicciones ganadoras, definen una opción clara a la que el electorado puede dar su confianza, alejan el sectarismo y preservan la política frente al tacticismo que, por cierto, nada tiene que ver con la necesaria administración inteligente de un proyecto político", afirmó.

Aznar también hizo hincapié en que el país se incorporó al euro por el esfuerzo de toda la sociedad y por la colaboración de los agentes sociales y que ambas cosas se lograron por la generación de confianza en el país. "La confianza es básica en las relaciones. En política, es uno de los valores intangibles que más pueden hacer por la prosperidad de un país", recalcó.