Benedicto XVI endurece las condiciones de votación para la elección de Papa

Actualizado 26/06/2007 20:37:40 CET

- Obliga a los postulantes a obtener dos tercios de los votos de los cardenales, eliminando la opción de la mayoría simple

CIUDAD DEL VATICANO, 26 Jun. (OTR/PRESS) -

En el siglo XIII, una elección papal duró tres años por falta de acuerdo. Benedicto XVI recupera ahora las condiciones de entonces y retira por iniciativa propia una reforma aprobada por Juan Pablo II en la que se permitía la mayoría simple en las votaciones de los cardenales si, después de tres días de cónclave, ninguno de los candidatos obtenía dos tercios de las papeletas. De esta forma, la fumata blanca requerirá un consenso que pretende evitar la instauración de minorías de bloqueo.

Benedicto XVI publicó hoy por iniciativa personal una reforma que elimina la alteración instaurada por su predecesor en el sistema de votación. Juan Pablo II aprobó en 1996 'Universi Dominici Gregis', una alteración del proceso en el que validaba la opción de la mayoría simple si ninguno de los cardenales obtenía al menos dos de cada tres votos tras varios días de cónclave.

El Papa actual firmó el 11 de junio un breve documento en latín en el que establece la reforma, recuperando así una tradición de siglos perdida hace once años. A lo largo de la historia desde San Pedro se han dado situaciones curiosas por la necesidad de lograr un consenso, en ocasiones complicado, para nombrar al máximo representante de la Iglesia Católica. Así, en el siglo XIII las votaciones duraron tres años, a lo que algunos respondieron amenazando con retirar las raciones de comida a los cardenales si no se ponían de acuerdo.

"EL MÁXIMO CONSENSO POSIBLE"

Benedicto XVI fue elegido en 2005 con 84 de los 115 votos posibles, en uno de los cónclaves más rápidos de la historia moderna, ya que sólo precisó de cuatro vueltas. La reforma que emprende ahora pretende eliminar las minorías de bloqueo, y que podrían mantener su voto a la espera del paso de los días y la llegada de la mayoría simple. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, destacó que con esta iniciativa "el Papa Benedicto quiere asegurarse que quien quiera que sea elegido goce del máximo consenso posible".

Sin embargo, el apartado que no cambia en el sistema de elección es la edad máxima permitida para disponer del derecho a voto. Benedicto XVI mantiene los ochenta años como tope. El propio Papa cumplió el pasado abril esa edad, aunque lo vitalicio del cargo impide de todas formas su participación en una futura decisión.

El sistema de elección del Santo Padre reúne a todos los cardenales electores en la Capilla Sixtina. Una votación el primer día y otras cuatro en jornadas sucesivas sirven de método de decisión. La fumata indica tras cada vuelta la existencia o no de consenso, en función de que ésta sea blanca o negra. Si se confirma finalmente un nombre como candidato elegido, se pronuncia la expresión latina 'habemus Papam' (tenemos Papa) como paso previo a la presentación ante la plaza de San Pedro.

 

OTR Press

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