Fallece el rumano que se quemó a lo bonzo en Castellón deseperado por las dificultades económicas

Actualizado 19/09/2007 20:01:44 CET

- Tras el suceso tanto su mujer como sus dos hijos regresaron a su país a pesar del grave estado de la víctima

CASTELLÓN, 19 Sep. (OTR/PRESS) -

El hombre de nacionalidad rumana que se quemó a lo bonzo el pasado 4 de septiembre ante la Subdelegación de Gobierno de Castellón, falleció hoy en el Hospital Universitario La Fe de Valencia, donde se encontraba ingresado en estado crítico. El hombre decidió quemarse para reclamar ayudas económicas para volver a Rumania junto a su familia, ya que no podían vivir en nuestro país por falta de trabajo. Tras el suceso, su mujer y sus dos hijos, que reclamaron la ayuda de los servicios sociales, regresaron finalmente a su país, dejando solo a la víctima en el hospital de Valencia.

El hombre, que sufrió quemaduras en el 70% del cuerpo había empeorado en las últimas semanas y finalmente ha fallecido hoy. Tras el fatal desenlace, la Consellería de Inmigración realizó los trámites oportunos para comunicar el fallecimiento del hombre a su familia y, en función de lo que ésta decida, se actuará. Así, si la esposa quiere que el cadáver sea repatriado, serán el Consulado de Rumania o la Delegación el Gobierno los encargados de los trámites.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 4 de septiembre cuando el rumano de 44 años se roció con gasolina y se prendió fuego en presencia de su familia en Castellón para reclamar una ayuda económica de 400 euros que le permitieran volver a su país. Al parecer su situación era desesperante, ya que él y toda su familia habían llegado a España con la promesa de un trabajo que resultó ser falsa, se ahí su petición de irse de nuestro país.

Además, la hija del hombre explicó como su familia sobrevivió a base de vender chatarra y refrescos en la calle y declaró que en las tres semanas que estuvieron pidiendo ayuda, sólo recibieron desplantes. La Policía les mandaba a Asuntos Sociales, éstos a la Cruz Roja y así, "un círculo en el que nadie ayuda", explicaba la hija, que junto a su madre y a su hermano regresaron finalmente a Rumania a pesar del grave estado de salud de la víctima.

OFERTA DE TRABAJO

La desesperación de este hombre llamó la atención solidaria. De hecho, Sebastián Oliva, un empresario argentino afincado en Quintanar de la Orden (Toledo) se mostró dispuesto a ofrecerle un puesto de trabajo en su empresa de productos químicos, pocos días después de ver su caso en televisión.

Oliva reconoció que, observando "un desastre familiar de tal magnitud, consecuencia de un acto de desesperación, a uno se le encoge el corazón", por lo que decidió contratarle en su empresa situada en la localidad toledana y que cuenta con una plantilla de unos cuarenta trabajadores. Además, tampoco descartó un contrato para la mujer o los hijos del ahora fallecido.

OTR Press

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