Manifestantes reclaman en Jartum la ejecución de la maestra inglesa que llamó 'Mahoma' a un peluche

Actualizado 30/11/2007 21:21:17 CET

- Las autoridades trasladan a la profesora a una localización secreta para garantizar su integridad

JARTUM, 30 Nov. (OTR/PRESS) -

La situación en Sudán en relación a la profesora británica que llamó 'Mahoma' a un peluche, lejos de calmarse tras la condena de 15 días y de deportación, se recrudece. Y es que miles de ciudadanos salieron hoy a las calles de Jartum para reclamar a gritos la ejecución de la docente. En respuesta a estas protestas, las autoridades sudanesas optaron por trasladar a la condenada por incitación al odio religioso a una localización secreta.

El jueves, un tribunal de Jartum condenó a Gillian Gibbons, de 54 años, a 15 días de prisión, de los que llevaba cinco cumplidos, y la deportación. Pese a que desde el Reino Unido se considera desproporcionada esta sentencia, para el sector conservador y religioso radical de Sudán es demasiado permisiva, como lo demostraron miles de ciudadanos que se manifestaron en las calles de Jartum para pedir la pena de muerte para Gibbons.

Reivindicaron, con porras y cuchillos en mano, un castigo ejemplar para la docente, a la que acusan de ofender gravemente a las creencias islámicas después de dejar a sus alumnos llamar Mahoma a un oso de peluche mascota de clase. Los manifestantes iniciaron la protesta a la salida del sermón del viernes, y comenzaron a dirigirse al palacio presidencial de la capital de Sudán, transportados en camiones con megáfonos que transmitían mensajes contra la profesora.

Una vez en la céntrica Plaza de los Mártires y ante centenares de antidisturbios, los congregados quemaron fotografías de la acusada y gritaron consignas como "Vergüenza, vergüenza para el Reino Unido", "Sin tolerancia: ejecución" o "Matadla, matadla con un pelotón de ejecución". Uno de los manifestantes atribuyó la marcha a la intención de mandar un mensaje de cara al exterior. "Quien juegue con nuestra religión y nuestra fe sufrirá las consecuencias", advirtió.

TRASLADO INMEDIATO

La prisión de mujeres donde se encontraba Gibbons está lejos de la capital, y la escuela donde impartía clases se encuentra ahora protegido por fuertes medidas de seguridad. Sin embargo, ante los evidentes riesgos de seguridad, las autoridades del país han optado por trasladar a Gibbons a un lugar secreto, hasta que pasen los días que le restan encerrada, tal y como confirmó el jefe del equipo de abogados de la maestra y activista de Derechos Humanos, Kamal al-Gizouli.

A juicio del letrado, las autoridades pretenden que pasen los nueve días "sin ninguna dificultad que pueda tener impacto en sus relaciones exteriores". Por el momento, sí que está teniendo ese impacto y no sólo en Reino Unido, sino en la comunidad internacional en general. Desde Londres, prosiguen los diálogos para solucionar una situación incomprensible a ojos de Occidente.

Una portavoz del Foreign Office indicó en Londres que "siguen los contactos diplomáticos con el Gobierno sudanés", según informaciones de la cadena 'BBC' recogidas por Otr/press. "Estamos buscando una solución rápida a este asunto", agregó. Además, el primer ministro británico, Gordon Brown, mantuvo sus contacto con la familia de Gibbons y el cónsul de Londres en Jartum visitó a la profesora en la cárcel, tras lo que señaló su buen estado de salud.

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