Matizando a don Leopoldo Torres sobre la presunción de inocencia.

Actualizado 05/07/2011 14:00:55 CET

MADRID, 5 Jul. (OTR/PRESS) -

En un extenso y muy documentado artículo con 29 notas a pie de página, don Leopoldo Torres Boursault, ex Fiscal General del Estado, clama contra la no presunción de inocencia en nuestra sociedad a la que califica, ya en el título, como de "asignatura pendiente". No pretendo enmendar la plana a tan ilustre abogado y no sólo eso sino que creo que se podría legislar en España de otra forma con el fin de proteger más ese pilar de un estado de derecho que es la presunción de inocencia. Pero entiendo también que todo tiene unos límites y que si bien esta figura hay que garantizarla en un cualquier proceso, más difícil es imponerla en la conciencia colectiva que tiende siempre ante un hecho grave a tomar partido en un sentido o en otro.

Naturalmente que serían los medios de comunicación los responsable directos de estos "juicios paralelos" y de su traslado a la opinión pública; pero también aquí convendría hacer salvedades. Porque escribe don Leopoldo: "Como muestra clamorosa de una forma indeseable de ejercer el periodismo, con vulneración manifiesta de la presunción de inocencia, valgan los casos de Rocío Wanninkhof/Dolores Vázquez, Marta del Castillo, María Jesús Cortés, Marta Domínguez, María José Campanario, las niñas de Alcàsser, Baltasar Garzón, el de las tramas Gürtel y Faisán, el de los ERE de Andalucía y un interminable etcétera en que los investigados se convierten sistemáticamente en "presuntos culpables", con una frecuencia que debería suscitar la máxima inquietud, por atentar a la convivencia y poner en entredicho la efectividad de la tutela judicial, en un circo mediático que se ha convertido en habitual y que supera todos los límites de lo tolerable en un Estado de Derecho digno de tal nombre."

No vale. De entrada lo que hace don Leopoldo es juntar churras con merinas. Y habrá que ir caso por caso porque si son permisibles los homenajes de apoyo a Garzón, también los serán las manifestaciones en contra y los padres de una niña asesinada tendrán todo el derecho del mundo de entender como injusta una decisión judicial. En cuanto a los casos Gürtel y Faisán o los extraños ERES de Andalucía, pues qué se puede decir o son los medios los que los sacan a relucir o a estas alturas no sabríamos nada de los GAL; por ejemplo. Otros casos como los de Marta Domínguez o lo que ahora está ocurriendo con el ex presidente del FMI, son los mismos investigadores o la fiscalía la que se precipita en ofrecer visiones concretas -y hasta posiblemente interesadas- que naturalmente son recogidas por los medios creándose así un estado de opinión dirigido desde el poder.

Querer delimitar el derecho a la información bajo la pancarta de la presunción de inocencia, resulta grave aunque estoy seguro que no es la intención de don Leopoldo Torres. Otra cosa -y en esa estaremos todos de acuerdo- es que se eviten por parte de quien puede y debe -no de los medios- imágenes que supongan la humillación de sus protagonistas o un desprestigio social tan gratuito como innecesario. Pero no saquemos las cosas de quicio porque al final, presumiendo la inocencia de todos, no podremos hablar de nadie y entonces si que estaremos perdidos.