Ruido de fiscales

Publicado 04/03/2017 8:00:20CET

MADRID, 4 Mar. (OTR/PRESS) -

La supuesta purga suena a "murga". Y no hacia falta escuchar al fiscal general del Estado, José Manuel Maza, que el miércoles explicó ante la comisión de Justicia del Congreso que lo ocurrido estos últimos días encaja en el marco de lo previsible.

Hablo de dos asuntos concretos: la reciente renovación de cargos en el seno de la institución y su actuación "amable" respecto al horizonte judicial del presidente autonómico de Murcia. Sombras que planean. Una, politización de puestos claves de la Fiscalía. Otra, supuestas presiones sobre las dos fiscales que sí acusaban al "popular" Pedro Antonio Sánchez.

Sin embargo, la fuerza probatoria de lo uno y lo otro se queda en los consabidos procesos de intención. Mala cosa. El rastreo de intenciones ajenas sirve para las campañas electorales, no para el ordinario funcionamiento de las instituciones. No olvidemos que el funcionamiento de esta, cuyo titular nombra el Gobierno salido de unas elecciones, está sometido a los principios de "unidad de criterio" y "dependencia jerárquica".

Mientras no cambien esas dos coordenadas, fijadas en el artículo 124 de la Constitución, la llamada "autonomía funcional" de la Fiscalía no servirá para pedir al Ejecutivo que retire sus sucias manos del ministerio público. Esa cacareada autonomía funcional, proclamada en su Estatuto, nunca será garantía de objetividad e imparcialidad frente a la forma que el Gobierno de turno entienda el deber y la oportunidad de "promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés publico tutelado por la ley".

El poder siempre tendrá la tentación de instrumentalizar a la Fiscalía y la oposición siempre querrá ponerse la medalla de denunciarlo. Así que, llegado el caso, si las urnas los llevaran al poder, los partidos de la "nueva política" que ahora ponen el grito en el cielo, como Ciudadanos o Podemos, se conducirían igual que el PP y el PSOE.

En los puestos claves pondrían a personas de su cuerda. Con toda seguridad. Y en cuanto a la posición de la acusación publica en un "caso relevante" (según reforma introducida por el "progresista" Conde Cumplido), el fiscal general, asistido por el Consejo Fiscal y la secretaria general técnica, fijaría una posición común, que podría coincidir o no con la posición del fiscal del caso, pero sería la posición "única" de la Fiscalía, que actúa siempre con unidad de criterio.

Todas estas cosas son las que explicó el otro día el fiscal general, José Manuel Maza, en el Congreso. Las generales de la ley. Sin embargo en ciertos sectores políticos y periodísticos se ha seguido aireando la "falta de credibilidad" de la Fiscalía, las explicaciones "insatisfactorias" de Maza y las supuestas "purgas" en el seno de la institución. Insisto: simples procesos de intención que no nos sacan de dudas.

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