Talibanismo del PSOE.

Actualizado 14/04/2012 14:01:03 CET

MADRID, 14 Abr. (OTR/PRESS) -

Los socialistas acaban de perder una excelente oportunidad de mostrarse ante la ciudadanía como el ejemplo de esa oposición "útil" y "constructiva" generosamente pregonada por su secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. En mi opinión no hay ninguna razón seria, ningún argumento convincente, que pueda explicar su voto contrario a la Ley de Estabilidad Presupuestaria, aprobada a última hora de la tarde del jueves pasado con los votos del PP, CiU, UPyD y UPN.

En todo caso sí puede decirse que los socialistas han abrazado un inesperado talibanismo argumental al pretender que para la economía española era más ventajoso un déficit público estructural del 0,4, por debajo incluso del previsto por la UE para el conjunto de los países miembros (0,5 por ciento) que el 0,0 planteado por el Gobierno de aquí al año 2020 y que, finalmente, ha salido adelante al aprobarse la mencionada Ley. Por tanto, hablemos también de talibanismo aritmético. Por cuatro décimas arriba o cuatro décimas abajo, España se ha creado un problema de imagen en el exterior.

El problema de imagen se refiere al mensaje de desunión entre las dos principales fuerzas políticas nacionales. Mala noticia para los inversores y las autoridades de Bruselas y, por ende, mala noticia para la causa de los intereses generales. Frente a eso, me parece menor la queja política del PSOE cuando alega que el Gobierno del PP "impone" el déficit cero rompiendo el pacto de estabilidad presupuestaria firmado por el Gobierno Zapatero y el PP el pasado mes de agosto.

Se entiende que el PSOE quiera aferrarse a un discurso político e ideológico diferente y diferenciado. De hecho lo mantiene muy vivo en relación con las amenazas que, según sus dirigentes, se ciernen sobre el Estado del Bienestar. Las famosas "líneas rojas" se han convertido en la coartada socialista para el reencuentro con su electorado natural. Pero ese discurso no tiene por qué alterarse porque el objetivo legal de déficit público para dentro de ocho años sea del 0,0 por ciento, como quiere el Gobierno, y no del 0,4, como quería el PSOE.

De haber apoyado la Ley de Estabilidad Presupuestaria en la votación del jueves los socialistas podrían presumir de haber puesto los intereses generales por encima de los de partido mediante el ejercicio de esa oposición "útil" y "constructiva" que dicen practicar. Y hubieran mantenido la fuerza moral de erigirse en firmes defensores de la estabilidad presupuestaria, como ya demostraron a finales del verano pasado al convertirla en mandado constitucional de acuerdo con el PP.

Al haber negado el apoyo al actual Gobierno del PP en la referida votación se han desmentido a si mismos respecto a su intención de no repetir los comportamientos del PP cuando, con los papeles cambiados, ejercía una oposición catastrofista y celebraba las malas noticias económicas como si fueran escalones hacia la Moncloa.

 

OTR Press

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