El mejor master

Publicado 17/04/2018 8:00:35CET

MADRID, 17 Abr. (OTR/PRESS) -

En medio de toda esta marabunta de master, graduaciones y currículum de usar, comprar, vender y retirar tengo bien claro cual es en verdad el que vale y el que me parece que más de tres se guardarían muy mucho de enseñar. Se llama Informe de Vida Laboral y lo expende la Tesorería General de la Seguridad y ahí está de verdad lo que ha hecho uno sin trampa ni cartón. El mío certifica, a fecha, 2 de marzo de este año que mis días de Alta en la Seguridad Social alcanzaban ya los 19.435, o sea 53 años, 2 meses y 18 días, que ya han aumentado, claro. Trabajando y cotizando, metiendo agua en el pozo, vamos. Desde que tenía 14 años en una fábrica de botones y luego también por los veranos, por otras. Y eso que de mi estancia en el Diario Pueblo, cerca de 6 años, desde el 72 al 78 no hay constancia legal porque sí cobré, aprendí mi profesión mejor que en lado alguno podía haberlo hecho y hasta me indemnizaron cuando, al agotar todas las prórrogas me fui a la mili, pero de "alta" no me dieron, y eso que era el de los "Sindicatos". Tampoco cuando volví en algún diario de provincias pero luego desde que entré en "Mundo Obrero" ya siempre he estado en danza, con dos efímeras caídas en el paro. Suerte he tenido en ello.

Señala el "título" que como a lo largo de ese tiempo, desde aquella primera alta a los 14 años, he incurrido en "pluriactividad, al estar en dos o más trabajos al tiempo durante un total de 5.738 días, pues que me los descuentan y la cosa se queda como efectivamente computable para las prestaciones económicas" en 13.697 días, que suponen 37 años y medio, que se convertirán en 38 largos cuando me llegue la edad de jubilarme en octubre. Que pienso hacerlo y seguir trabajando como autónomo, y cotizando, escribiendo, novelas y en periódicos, y en cuanto proyecto me motive, como el de Escritores con la Historia, que es ahora el que más, y donde mis compañeros de Novela Histórica me han elegido Presidente.

Mi trabajo, por encima de cualquier otro, es mi mejor titulo, mi verdadera fe de vida. Y me parece que lo que exhiben otros es, a lo peor, porque donde andan ayunos de haberla hincado en lo primero. No lo cambio por ningún otro, ni por master, ni cosa que se le parezca, que juro por todo lo que quieren que les jure y doy solemne palabra, que en mi vida he hecho ni cursado cosa parecida ni tengo colgado tal diploma en ningún lado.

Tengo mis estudios y por algún cajón aún guardo mis buenas notas en los jesuitas de Durango y en el Bríanda de Mendoza alcarreño, del Preu y de los estudios universitarios en Ciencias Políticas también hay constancia. Con ellos y con los muchos años de oficio y redacción me convalidaron y obtuve el de Periodista, con inscripción en el R.O.P de entonces y ese número mantengo desde los 80, el 12835, que en la APM madrileña baja hasta el 1164.

Siempre he considerado el periodismo un oficio, nunca me ha parecido una "Carrera" y así lo era cuando era honrado y canalla, con bastante más ética, rigor y compromiso con la verdad que cuando ahora se clamorean muy engoladamente tales cosas mientras se hace trinchera, bazofia, fortuna y agitprop, todo junto y al tiempo. Y estos son mis "títulos" y el señalamiento a algunos que mucho pían pero que hasta el momento lo único que han hecho a sido abrevar de esa agua que otros hemos ido metiendo al pozo para llegar hasta aquí sin pegar, por su parte, un palo en ella. Y basta mirar a los escaños del Congreso para encontrar de esa especie y por doquier, a puñados.

Añadiré por último, que posgrados sí que hice unos cuantos. Y con añorados profesores. Miguel de la Quadra, Historia, Geografía y Botánica de España y el Mundo y Peritaje en selvas y mosquitos, Manu Leguineche, Humanidades, y Raúl del Pozo, vida y noche. Ese fue el tribunal que me examinó. El uno por los Orinocos, el otro por las Alcarrias y el otro por los Bocaccios. No tengo las notas.

PD. Decía Manu: "Hacemos lo que más nos gusta, escribir, y encima nos pagan por ello. Pero mejor que no se enteren". Verdad es: me he ganado la vida haciendo lo que mas me gusta hacer. Y cada vez más la literatura. No ha ido mal. Más de una treintena de obras escritas y publicadas. Ensayos, biografías, viajes, poesía, cuentos y novelas. Once ya de estas últimas, con "La canción del Bisonte", que salio ayer a las librerías. Y comenzando a documentar la que hará la docena.

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