Antonio Pérez Henares.- El pescado no está vendido en el PP

Publicado 10/07/2018 8:01:41CET

MADRID, 10 Jul. (OTR/PRESS) -

El cálculo fácil de que a los compromisarios de la cuerda de Casado se unen matemáticamente los que se atribuyen a Cospedal y que algunos han comenzado a hacer no es ni tan fácil ni tan matemático ni en realidad tiene porqué ser así. En esta segunda vuelta entran en liza muchas otras cuestiones que puede dar al traste con todas esas cábalas. Diría, es una impresión, que por cierto reconozco que olfatívamente ando un tanto despistado, que la pelota está en el alero y que puede caer de cualquiera de las dos partes. Que no está ni todo el pescado vendido ni mucho menos.

En este nuevo y endiablado escenario, estas primarias se las ha cargado el mismísimo Lucifer al PP, van a tener mucho que ver, más que en lo del voto de los militantes, los territorios y los aparatos regionales y provinciales. Aunque el voto es secreto y a la postre cada cual votará lo que le parezca, pero puede haber ya una fuerte indicación y una presión de las que se notan y afectan a presentes y futuros.

Creo que tanto Soraya Sáenz de Santamaría como Pablo Casado son conscientes de que nada está decidido y se la van a jugar en estos días venideros. Por ello la cuestión de posible debate y los apoyos de según que dirigente territorial ahora pueden resultar mucho más determinantes. Por ello un traspiés ahora, del cariz que sea, puede dar al traste con todo y puede dejarle al rival el camino expedito. Pero al mismo tiempo ambos deben arriesgar, ya no les vale quedarse amagados, de hecho Casado no lo ha hecho desde el comienzo y le ha ido muy bien. Soraya debe salir al palenque porque ya no le va a valer solo el muñir entre bastidores. Los compromisarios, al menos una parte de ellos, y puede que decisiva y la que incline la balanza, van a decidir en función de ello. A esos se les va tener que convencer. Hay un porcentaje que no tiene decidido nada y que lo va a decidir a partir de ahora. O que lo hará el mismo día del Congreso y hasta minutos antes de la votación.

Uno, es conocido, ha sido siempre partidario de las segundas vueltas. Pero no por persona interpuesta, sino de las de verdad. Lo ha sido en lo que a los alcaldes y presidente de comunidad se refiere y lo es aquí. Lo de la lista más votada nunca me ha parecido solución y menos cuando el resultado entre primero y segundo es tan apretado. Pero esa vuelta a la urna debiera ser de nuevo de todos. Todos los ciudadanos deberíamos tener la opción de elegir a nuestro alcalde en segunda votación entre los dos más votados y los militantes del PP hacerlo también todo ahora entre los dos que se disputan el liderazgo del partido. Con ello en un caso y el otro se evitaba el cambalache y el trapicheo. Las reglas del juego son las que son, eso es verdad, pero no estaría de más que lo primero que debería hacerse por quien definitivamante tome el mando es cambiarlas a mejor, para la próxima vez.