Paréntesis de pasión

 

Paréntesis de pasión

Actualizado 28/03/2010 14:01:03 CET

MADRID, 28 Mar. (OTR/PRESS) -

Hace cuarenta años la Semana Santa era sobre todo recogimiento obligado. Ni siquiera se podía tararear por el pasillo una melodía de los Beatles. Todo era oscuro, tenebroso; se visitaban los monumentos que eran en síntesis la exaltación del sufrimiento para la redención de los demás en un universo católico en el que la solidaridad sólo se podía manifestar como caridad. Incluso había quien sentaba un pobre a su mesa; solo por aquella noche, claro.

Ahora la Semana Santa sólo es un paréntesis en la vida cotidiana para salir corriendo a los atascos o tomar un avión hacia República Dominicana, Cuba o Egipto. La clase media sigue pagando a plazos las vacaciones con los descuentos añadidos de ofertas basadas en el temor a que el hotel se quede vacío. Después, el domingo de gloria, se pondrá en marcha el cronómetro para liquidar el año: tempos fugit. Cada día más deprisa se desliza la vida; los muy jóvenes todavía no se han dado cuenta de que el tiempo es una dimensión progresiva cuya velocidad se incrementa con la experiencia: conocer es avanzar más deprisa hacia el final.

Se puede ver en el rostro cansado del presidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. La responsabilidad devora el tiempo. Una comparación entre su imagen de ahora y la de cuando ganó las elecciones, hace sólo seis años, es demoledora. Tal vez por eso Carla Bruni le ha pedido a Sarkozy que no se presente a la reelección, para que aguante un poco más su pretensión de ser eternamente joven.

Semana Santa es además el sprint para el final del año, porque la estación intermedia es agosto, un acelerador de partícula de nuestra vida para brindar rápidamente otra nochebuena.

Tal vez todo discurra más deprisa porque ningún político tiene la mirada larga en un horizonte que permita trabajar el bienestar profundo de la siguiente generación. Ahora todos son planes, medidas, comisiones... Ni siquiera se dan cuenta descanando en una Semana Santa que ya no es de pasión de sus faltas de horizontes. Por eso se hacen viejos tan pronto.

Blog: http://www.ccarnicero.com/

OTR Press

Esther Esteban

Esos locos bajitos

por Esther Esteban

Fermín Bocos

Fuera van ganando

por Fermín Bocos

Charo Zarzalejos

Sin derecho a la sorpresa

por Charo Zarzalejos

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies