Un tiro en nuestra nuca

Actualizado 04/12/2008 1:00:24 CET

MADRID, 4 Dic. (OTR/PRESS) -

El asesinato de Ignacio Uría es un tiro en la nuca de todos los españoles. Un vuelco en el corazón de la democracia que nunca se puede acostumbrar a la barbarie. Las palabras de condena son ya huecas y deben ser sobrentendidas. ¡Como abstenerse de condenar la ignominia del asesinato a sangre fría de esta banda de cobardes¡ No perdamos tiempo en retórica y no demos publicidad ni atención al enemigo.

Vayamos a lo fundamental. Solidaridad con el dolor de la familia porque es también nuestro dolor. Unidad de todos los españoles con nuestro gobierno legítimo para perseguir el crimen. Petición de esfuerzos desbordados a las fuerzas de seguridad para que detengan cuanto antes a los autores de este asesinato y se pudran en la cárcel el resto de sus días. Claridad para analizar siempre y en todas circunstancias la calidad de estos criminales y la imposibilidad metafísica de llegar a un acuerdo con ellos por mucha árnica que puedan llegar a pedir. Constatar que en ETA no hay buenos y malos y que la detención de Txeroki o de cualquier otro terrorista malevo promueve la sucesión de otro que agarra el testigo con el mismo grado de crueldad.

Es muy importante que quienes siguen pensando en los equilibrios internos de la banda entre duros y blandos se caigan de ese caballo y consideren que la única estrategia es la persecución de todos y cada uno de los criminales hasta que la hidra de mil cabezas se quede sin ninguna, con la paciencia de quien tiene la razón y sabe que la receta es la impiedad. Dolor, indignación, unidad, serenidad y firmeza. Es la única receta posible y además es la acertada. A estas horas, con decir todo esto considero que es suficiente.

Carlos Carnicero.

 

OTR Press

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