Zapatero debe responder a ETA

Actualizado 05/11/2006 1:00:32 CET

MADRID, 5 Nov. (OTR/PRESS) -

ETA nos acaba de comunicar que no tiene intención de acatar el ordenamiento legal y que, por el contrario, con la amenaza de reanudar las actividades terroristas que le son propias, pretende torcer nuestro estado de derecho para sacar las ventajas políticas que no ha podido obtener en treinta años de práctica criminal. El asunto, por esperado, no deja de ser esclarecedor del equívoco donde se sustenta las pretensiones de ETA.

Quizá ha faltado claridad por parte del Gobierno en cada una de las ocasiones en la que ETA ha vulnerado las condiciones aprobadas por el Congreso de los Diputados para autorizar el proceso abierto. Se viene echando en falta un recordatorio público de que lo que está sucediendo es un acto de generosidad de nuestro estado de derecho -al que la banda terrorista no tiene ninguna posibilidad de doblegar- con una organización asesina completamente derrotada, cuya plazo de disolución está marcado por la simple mecánica policial y judicial y a la que se le da la última ocasión en su historia de disolverse voluntariamente a cambio, exclusivamente, de estudiar la situación penal de cada uno de sus miembros.

Ocurre que si esto fuera una transacción comercial, el vendedor no puede mantener su negocio y se le está haciendo el favor de permitirle una quiebra ordenada. Subvertir esta situación y pretender que quien está vencido puede amenazar, solo convoca a la tentación de borrarlos mediante una enérgica acción legal de la faz del planeta.

Es demasiado la amenaza de ETA con volver a matar. Y en ese sentido, la ley universal frente a cualquier chantaje es el cumplimiento de la ley. La primera norma que exige respeto es la resolución del Congreso de los Diputados que requería una constatación de la voluntad inequívoca de ETA de abandonar la violencia. Como quiera que ETA acaba de robar un polvorín de armas y ahora amenaza con volver a matar, nadie puede pretender que tiene 'voluntad inequívoca de abandonar la violencia' por lo que el presidente del Gobierno debiera responder a esta amenaza con la paralización de todo contacto con esta panda de asesinos.

Carlos Carnicero

 

OTR Press

Esther Esteban

Amnistía sin nombres

por Esther Esteban

Fermín Bocos

Sánchez va a lo suyo

por Fermín Bocos

Pedro Calvo Hernando

¡Ni un día más!

por Pedro Calvo Hernando

Carmen Tomás

700 euros por cabeza

por Carmen Tomás