El cambio del ciclo ya es oficial

Actualizado 14/11/2007 1:00:17 CET

MADRID, 14 Nov. (OTR/PRESS) -

El crecimiento de la economía española se desacelera. Lo ha confirmado el INE. En el tercer trimestre, el PIB aumentó un 3,8 por ciento, si bien el indicador adelantado que elabora el Ministerio de Economía reduce este crecimiento hasta el 3,5 por ciento. En todo caso, la caída es obvia, aunque aún suave. Lenta, pero suave, como una lluvia fina.

En las últimas horas hemos conocido además un nuevo informe del FMI que sitúa a España entre los países que más pueden sufrir por la crisis financiera desatada este verano en Estados Unidos a cuenta de las hipotecas basura y por la vulnerabilidad de nuestro país del 'boom' inmobiliario. Dice el FMI que el rápido crecimiento de los precios de la vivienda provocará un endurecimiento -ya se está produciendo- de las condiciones crediticias. También el viernes pasado la Comisión Europea revisó sus predicciones y ahora prevé para España un crecimiento del PIB del 3,3 por ciento para el año que viene, en línea con las últimas declaraciones del vicepresidente Solbes. No obstante, para 2009 endurece aún mucho más su postura y reduce el crecimiento de la economía hasta el 2,3 por ciento con un aumento de la tasa de paro que la llevará hasta el 9 por ciento de la población activa.

Parece que hay pocas dudas sobre la ralentización, sobre el cambio de ciclo. De momento, el Gobierno sigue sin mover ficha e instalado en el mensaje de la felicidad y del aquí no pasa nada. El argumento ya lo sabemos: crecemos más que nuestro vecinos y socios y somos fuertes y aguantaremos. Con la que está cayendo sigue siendo un discurso voluntarista; un brindis al sol. No tomar conciencia significa no tomar medidas y el deterioro podría ser aún mayor. Ahora vendrán nuevas cifras de inflación y paro y el miedo a que se consolide la tendencia de subida de ambas variables son abultadas. La Comunidad de Madrid por su cuenta ya ha decidido rebajar el Impuesto sobre el Patrimonio y el tramo del IRPF. Además, revisa toda la regulación sobre horarios comerciales a fin de que haya más competencia y eso a pesar de que Madrid no alcanza precisamente una de las tasa de inflación más altas de España. Se pueden y se deben hacer cosas.

Claro que hay tiempo para que se revise el cuadro macroeconómico. Pero, parece que el problema es otro bien distinto. El Gobierno se niega aceptar porque hay elecciones pronto que las cosas están cambiando, que no hay relevo en el patrón de crecimiento y que sí hay muchas cosas que se pueden hacer para paliar los efectos negativos en precios y empleo. En sus manos está que el deterioro de la situación de aquí a marzo sea mucho mayor y la confianza y las expectativas de los ciudadanos sigan deteriorándose. No será por advertencias.

Carmen Tomás

OTR Press

Antonio Casado

El rescate de Cataluña

por Antonio Casado

Esther Esteban

Matar periodistas

por Esther Esteban

Fermín Bocos

Tormenta perfecta

por Fermín Bocos

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies