El IBEX ya da positivo anual.

Actualizado 11/10/2015 12:00:41 CET

MADRID, 11 Oct. (OTR/PRESS) -

La bolsa está de enhorabuena. Después de unas cuantas semanas fatídicas, el IBEX ha logrado cerrar las cinco jornadas mejores en más de tres años. Desde junio de 2012, el selectivo español no había logrado una revalorización cercana al 7,5 por ciento. De hecho, ya está positivo y gana un 0,3 por ciento en el año. No es para tirar cohetes, pero muchos inversores en bolsa y en fondos que invierten en bolsa y que han visto cómo sus patrimonios acumulan miles de euros de pérdidas respiran algo más tranquilos.

En todo caso, es difícil sostener que las ganancias hasta final de año vayan a ser muy jugosas, pero al menos se ha frenado la sangría. Veremos cuánto dura y cuál será el efecto de los asuntos que nos vienen de fuera y cuál el de nuestras circunstancias internas y que se resumen en incertidumbre política.

Las elecciones generales están a la vuelta de la esquina. Además, los resultados en Cataluña y las luchas internas para cerrar un gobierno con un programa serio en materia económica preocupan y de hecho la agencia de calificación S&P acaba de penalizar tanto la deuda como el crédito de Cataluña y ha ahondado en su calificación de "bono basura". Muy al contrario de lo que hizo la semana pasada con la deuda de España.

Es cierto que los datos que se van conociendo y los que prevén distintos organismos internacionales consolidan la senda de crecimiento de la economía española. España ha creado en el último año un millón de puestos de trabajo, el 40 por ciento de todos los que se han creado en la eurozona; han caído los rescates de planes de pensiones; se ha cerrado el mejor verano turístico de los últimos 10 años; el crédito a las PYMES ha subido un 14 por ciento; el aumento de la inversión en la industria y otra serie de datos que lo avalan.

Claro que no todo es perfecto. El paro es muy alto, los salarios bajos y la deuda elevada. Pero se van corrigiendo los desequilibrios, muchas más empresas exportan y hay sectores que han tomado el relevo de la masiva construcción como el textil, farmacéuticas, agroalimentario o el automóvil. Esto sin contar con el esfuerzo que se ha hecho en materia de déficit público. En la legislatura se ha logrado bajar del 9,5 por ciento al 4,2 por ciento. Han sido 50.000 millones y eso a pesar de la rebaja del PIB de 2012 que realizó el Instituto Nacional de Estadística.

Ahora bien, un gobierno salido de las elecciones del 20-D que provoque cambios en la política económica actual puede llevarse por delante lo conseguido hasta ahora. Y esto es lo que preocupa a inversores y acreedores. Algo que ya está ocurriendo en los ayuntamientos de Madrid, Barcelona o Cádiz donde los problemas se acumulan y además no se solucionan los que ya había.

OTR Press

Antonio Casado

El rescate de Cataluña

por Antonio Casado

Esther Esteban

Matar periodistas

por Esther Esteban

Fermín Bocos

Tormenta perfecta

por Fermín Bocos

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies