Atascados.

Actualizado 05/07/2011 14:00:52 CET

MADRID, 5 Jul. (OTR/PRESS) -

La vida política nacional está pendiente de una decisión que constitucionalmente sólo le corresponde tomar al presidente del Gobierno: la disolución de las Cortes y la consiguiente convocatoria de elecciones generales. En la opinión pública -a tenor de las encuestas publicadas- parece que el asunto está claro: los ciudadanos piensan que esto no da más de sí y que lo más conveniente sería el adelanto al próximo otoño de unas elecciones, que si se agotara la legislatura tocarían llevar a cabo en la primavera del año que viene.

He dicho anteriormente que la competencia de disolver las Cortes y convocar las elecciones corresponde en exclusiva al presidente del Gobierno. Siendo esto así, parece lógico pensar que en el caso que nos ocupa, quien es jefe del Ejecutivo pero no va a ser candidato de su partido, consulte dicha decisión con quien de momento es Vicepresidente del Gobierno y que sí va a ser el candidato. Ya se sabe que normalmente la práctica de la lógica está muy alejada del quehacer de los políticos, pero siendo eso así, parece "lógico" que quien se va a comer el marrón de unas elecciones que todas las encuestas pronostican muy malas para el PSOE tenga algo que decir sobre el momento que más le conviene que se lleven a cabo.

En este sentido, todo apunta a que Rubalcaba es partidario de que las elecciones sean en octubre o como muy tarde en noviembre. A favor de esa hipótesis juega el que los datos del paro en octubre se verán maquillados por el efecto del sector servicios en verano y que a partir de esa fecha volverán a ser francamente malos. Por el contrario, Zapatero parece firmemente decidido a agotar la legislatura, aunque no se sabe muy bien para qué. Porque elaborar unos presupuestos que no van a servir para nada y que encima le va a suponer pagar al PNV lo que no está escrito en los libros para lograr su apoyo, no tiene mucho sentido. En cuanto a las reformas ineludibles e imprescindibles que hay que llevar a cabo para intentar remontar la grave crisis económica, a tenor de lo que se pudo ver en el debate del estado de la Nación de la pasada semana, no parece que el todavía presidente del Gobierno esté con la voluntad y el coraje político necesario para llevarlas a cabo.

Por todo ello, las próximas semanas serán decisivas para saber cuál es la decisión final que tomen al alimón el tándem Zapatero-Rubalcaba. De momento, este sábado el Comité Federal del PSOE proclamará oficialmente candidato al todavía Vicepresidente del Gobierno, portavoz y ministro del Interior. Una fecha que puede ser aprovechada por el candidato para formalizar su salida del Gobierno -algo que le aconseja todo el mundo, incluido Felipe González- y centrarse exclusivamente en una tarea que a fecha de hoy se presenta como imposible: ganar las próximas elecciones generales. Pero tratándose de Rubalcaba, hasta el rabo todo es toro.

 

OTR Press

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