A gobernar.

Actualizado 02/12/2011 13:00:08 CET

MADRID, 2 Dic. (OTR/PRESS) -

El Presidente del Gobierno electo, Mariano Rajoy, manifestó en su primer discurso que pronunció en la sede de su partido la misma noche electoral que era su intención gobernar contando con todos, incluyendo en ese paquete no sólo a los partidos políticos que obtuvieron representación parlamentaria, sino a los agentes sociales y a la sociedad civil en general. Una declaración de intenciones que entra dentro de la lógica y de los buenos usos de un político templado y poco dado a las estridencias como es el nuevo inquilino de la Moncloa. Pero quizás, esa declaración del nuevo Presidente estaba también basada en el hecho de la gravedad de la situación económica en la que se encuentra España y en la necesidad por tanto del esfuerzo conjunto de todos para salir de ella.

En estos días transcurridos desde las elecciones, Rajoy ha mantenido ya varios encuentros con agentes económicos y sociales. Este pasado miércoles lo hizo con los líderes de UGT y de CC.OO. Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo y con el Presidente de la CEOE, Juan Rosell. A los tres les ha pedido el Presidente del Gobierno "in pectore" que intenten ponerse de acuerdo antes del próximo 6 de enero sobre la reforma laboral que es necesaria llevar a cabo con el objetivo de crear empleo. Y según cuentan los propios interesados no fue más allá. Pero quien si había dicho algo más en los días previos había sido la "número dos" del PP y actual Presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal: o los agentes sociales se ponen de acuerdo o el Gobierno tendrá que tomar pronto sus propias decisiones

Los españoles dieron el pasado día 20 una holgadísima mayoría absoluta al PP y a Mariano Rajoy. Con toda seguridad lo hicieron para que gobernara, para que tomara decisiones y para que no estuviera hipotecado en ese proceso al tener que pactar las mismas -como le ocurrió a Zapatero- con quienes han demostrado con creces que anteponen sus intereses particulares a los generales de España. Obviamente me estoy refiriendo a los partidos nacionalistas de todo signo y condición, sean vascos, catalanes, gallegos o canarios.

Por lo tanto, Rajoy tendrá desde el primer Consejo de Ministros -que se celebrará en la víspera de la Nochebuena- que hacer lo que tenga que hacer como cuentan que le recomendó Aznar la noche electoral. Serán medidas duras, drásticas, de alguna manera impopulares. Si para ello cuenta con el apoyo de otros grupos políticos o de los agentes sociales, bienvenido sea. Pero si no es así, no tendrá más remedio que decidir el que para eso tiene el gran respaldo que consiguió el pasado 20-N en las urnas. Las circunstancias no dejan mucho margen para lo que coloquialmente se conoce como "marear la perdiz". El consenso y el acuerdo con todos está muy bien, pero ahora lo urgente es gobernar.

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