Cayetano González.- ¿Cómo sale el PP de Sevilla?

Publicado 10/04/2018 8:00:39CET

MADRID, 10 Abr. (OTR/PRESS) -

El PP había celebrado este pasado fin de semana una Convención Nacional en Sevilla con el objetivo de insuflar ánimos a los militantes y dirigentes del partido que están viendo como en los últimos meses, encuesta tras encuesta, Ciudadanos les supera en intención de voto y les arrebata la primera posición. Incluso el propio domingo, día de clausura de la citada Convención y en la que intervino Rajoy, los asistentes a la misma tuvieron que desayunarse con una encuesta de la empresa Metroscopia para el diario El País, en la que el partido de Rivera, efectivamente, aparecía como el más votado si ahora hubiera elecciones generales, con una amplia ventaja de ocho puntos respecto a los populares.

Parece evidente que los que diseñaron y eligieron las fechas para este cónclave popular no podían saber en qué en las fechas anteriores al mismo, toda la actualidad informativa iba a estar protagonizada por la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y la polémica generada por su famoso master. Como tampoco podían saber que en vísperas del comienzo de la Convención, un juez alemán iba a dejar en libertad provisional al prófugo de la justicia española y ex-Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, proporcionando con ello un duro golpe al espacio judicial europeo y a lo que supone el espíritu de la famosa euroorden.

Con todos estos inconvenientes acumulados, no es de extrañar que la Convención del PP no haya servido para el fin previsto. La atención informativa estuvo centrada en el número de segundos que los asistentes aplaudían a Cifuentes; en si Rajoy le daba o no su apoyo y como lo hacía; y si el Gobierno o el Presidente iban a decir algo respecto a la decisión judicial alemana sobre el prófugo Puigdemont. Con todo esto, era muy difícil que los populares consiguieran colocar algún tipo de mensaje en positivo.

Eso no fue óbice para que Rajoy, en su intervención en la clausura, no ahorrara algunos epítetos, que sin nombrarlo, iban dirigidos al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, al que llamó "inexperto" y "parlanchín", lo cual no deja de ser una muestra de que, efectivamente, en el PP están nerviosos por el auge de la formación naranja y por la amenaza que la misma supone para ellos en las elecciones que están a un año vista: europeas, municipales y autonómicas. Con la polémica sobre el master de Cifuentes todavía viva y con la situación de bloqueo institucional en Cataluña es lógico pensar que ni en el PP ni en el Gobierno están para tirar cohetes, y eso es lo que se palpó en la Convención de este pasado fin de semana en Sevilla.