El presidente es Zapatero

Actualizado 22/01/2007 1:00:18 CET

MADRID, 22 Ene. (OTR/PRESS) -

Pocas cosas desazonan más a la sociedad que no saber a donde va el Gobierno en la lucha contra ETA, y desde el atentado de ETA contra la T4 en el Gobierno conviven dos mensajes al menos aparentemente contradictorios sobre si volvemos 'a la derrota' o seguimos con 'el diálogo'. Del primero de ellos, repetido hasta la saciedad por la vicepresidenta De la Vega y el ministro Rubalcaba yo creo que se puede deducir sin esforzarse mucho que el Gobierno ha vuelto a la vía de la 'derrota' de ETA, ya que coincide casi literalmente con la exigencia del PP de dar por roto y liquidado el mal llamado proceso de paz sin dejar resquicio razonable alguno a la posibilidad de retomar a corto o medio plazo ningún diálogo ni 'técnico' ni mucho menos 'político' con la banda o con Batasuna. Pero el segundo, alentado nada menos que por el presidente Rodríguez Zapatero, parece mantener entreabierta la puerta del final 'dialogado' tal como vienen reclamando desde que ETA voló esta tregua desde ópticas muy distintas pero con la misma intensidad, el lehendakari Ibarretxe y todos los partidos democráticos vascos excepto el PP por un lado, y por el otro Batasuna

Preguntarse a quien creemos es ocioso: al presidente del Gobierno, evidentemente, que es quien lidera la lucha antiterrorista. Pero, según el entorno de Zapatero, la elección es ficticia, pues, con distintas palabras, el Presidente, De la Vega y Rubalcaba están diciendo lo mismo: que el diálogo está roto, y lo único que puede esperar ETA de este Gobierno en lo que queda de Legislatura es firmeza policial y judicial, ¿tal como muestra la sentencia que acaba de emitir el Tribunal Supremo contra los terroristas callejeros? Según el entorno de Zapatero, exactamente tal como muestra esa importante sentencia.

Si el Presidente hablase tan claro como De la Vega o Rubalcaba no habría equívoco alguno, en esto tiene razón el PP, pero, lo importante, en mi opinión, es que hablen 'los hechos'. Y, en cualquier caso: quien dirige la lucha antiterrorista no es Rajoy sino Zapatero, diseñar la estrategia contra ETA no es responsabilidad del líder de la oposición sino del presidente del Gobierno, estas son las reglas del juego. Legar a nuestros hijos un país en el que ETA sea historia ha sido la noble ambición de todos los presidentes de la democracia. También de Zapatero. Y todos han recurrido tanto a la 'derrota' como al 'diálogo' para acercar en lo posible ese momento y mientras tanto impedir en lo posible que ETA vuelva a matar. No sólo Zapatero. Todos, conviene recordarlo, con la misma legitimidad, y con los demócratas unidos tras ellos.

Consuelo Sánchez-Vicente

 

OTR Press

Victoria Lafora

Aparten de mí este cáliz

por Victoria Lafora

Carmen Tomás

La fórmula del desastre

por Carmen Tomás

Fernando Jáuregui

Laura Masvidal, ante el Rey

por Fernando Jáuregui

Esther Esteban

Hacerla y pagarla

por Esther Esteban