Adiós, tomate

Actualizado 03/02/2008 1:00:17 CET

MADRID, 3 Feb. (OTR/PRESS) -

Es una pena que la desaparición del 'Tomate' no suponga la eliminación de la telebasura, pero no deja de ser una alegría que con el punto final a ese programa de sobremesa de Telecinco se haya terminado de emitir por antena el ejemplo más claro, más rastrero, más soez y más alejado del periodismo de ese fenómeno tan mundial, pero sobre todo tan español, de lo que es la basura que llega a nuestros hogares a través de la televisión.

Cierto. Hay telebasura en todos los países. Y mas cierto aún: quedan bastantes programas de telebasura en las televisiones españolas. Lo que diferencia al 'Tomate' de los restantes espacios con contenidos similares es su pretensión de estar ejerciendo el democratico derecho a la libertad de expresión.

Cualquier parecido entre el periodismo y la forma de presentar el 'Tomate' por parte de Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde es pura coincidencia. Lo primero que sabe un periodista recién salido de la Facultad es que no se puede anunciar "vamos a hacernos eco del rumor que está circulando por la calle en el sentido de que fulanito y menganita...", que era la manera de dar las 'noticias' (sic) que se empleaba en ese espacio. La información que se ofrece al público por cualquier medio tiene que ser contrastada y debe proporcionarse citando las fuentes de las que se ha obtenido. Luego, cada cual es libre de opinar lo que le de la gana, aunque sujeto, por supuesto, a las responsabilidades penales que puedan derivarse de sus comentarios. Como dicen los anglosajones, "la opinión es libre; la información, sagrada".

Para más inri del 'Tomate', sus presentadores se han estado jactando hasta su último minuto ante las cámaras de estar actuando en defensa de la libertad de expresión. Y eso sí que es telebasura. Nadie tiene la libertad de difamar e injuriar a troche y moche con el único objeto de subir el'share' de su programa. Lo que sí tenemos todos los españoles, lo proclama la Constitución, es el derecho a recibir una información veraz. Dicho para que se entienda: a poner la televisión después de comer y no toparnos con un 'libelo' como el 'Tomate'. En bien de todos, y sobre todo de la honra del periodismo y los periodistas de verdad, que descanse en paz.

Curri Valenzuela

 

OTR Press

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