Gobernar contra el PP

Actualizado 02/11/2007 1:00:38 CET

MADRID, 2 Nov. (OTR/PRESS) -

La sentencia del 11-M se presentaba como una ocasión magnífica de atacar a Rajoy por permitir que desde el PP se pusiera en duda las conclusiones de la instrucción judicial y de los fiscales de este caso. La Ley de Memoria Histórica era una manera de dejar en evidencia que el PP está dirigido por franquistas de corazón que sacarían a relucir su clara oposición a reconocer la dignidad de las víctimas de la dictadura.

La inauguración por parte de Zapatero de tres líneas del AVE en tres días sucesivos del próximo mes de diciembre, a escasas fechas de la convocatoria de las próximas elecciones generales, iba a servir para recordar a los españoles que el PSOE es el partido de la modernidad, el único que garantiza la conexión entre las grandes ciudades por trenes de alta velocidad.

Es lo malo que tiene gobernar con el único objetivo de machacar al adversario político: que cuando las cosas se tuercen y el resultado no es el esperado queda muy en evidencia que tenemos un Ejecutivo que no toma decisiones en función del bien general, sino de su sectarismo.

Y así sucede que de hoy en adelante los portavoces socialistas van a tener muy difícil, aunque sin duda lo intentarán, demostrar, como querían, que ha quedado probado en la Audiencia Nacional que la decisión de Aznar de apoyar la guerra de Irak fue la causante de los atentados del 11-M. La impecable sentencia conocida el miércoles no achaca a ningún personaje con conexiones islamistas o con Al-Qaeda ninguna vinculación con los autores materiales de la masacre.

El mismo miércoles, el PP votó a favor de siete artículos de la Ley de Memoria Histórica cuando se presentó al fin al pleno del Congreso de los Diputados. Sin duda habrá socialistas que aún bramarán contra la intransigencia de la derecha y lo que ellos consideran lazos de los populares con el franquismo, pero sus argumentos han quedado muy debilitados por la realidad. Rajoy ha mandado a los suyos votar a favor de puntos esenciales de la nueva Ley.

Lo del AVE se ha quedado casi en escombros. De nuevo ha quedado en evidencia que este Gobierno tiene muchísima mas capacidad de propaganda que de gestión. Para que Zapatero pudiera presumir de que él inaugura las líneas de alta velocidad sin mencionar que estas se pusieron en marcha cuando gobernaba el PP le había hecho falta nombrar a un ministro/a de Fomento capaz de rematar las obras. Ahí falló. Y ahí quedó demostrado otra vez lo inútil de querer gobernar contra el PP en vez de a favor del ciudadano de la calle que vota para un lado o para otro.

Curri Valenzuela