Fermín Bocos.- Tocado, puede que hundido

Actualizado 26/05/2018 12:47:59 CET

MADRID, 24 May. (OTR/PRESS) -

El pasado es prólogo. El juicio por la trama del caso  Gürtel no era una “trama contra el PP “como sostenía Mariano Rajoy .Hoy todo el mundo sabe lo que entonces él  ocultaba :era un entramado de corrupción  del que se beneficiaba el partido. La sentencia ,demoledora,  que apareja condenas  muy elevadas para algunos de los personajes que durante años obtuvieron pingües ganancias con sus prácticas delictivas también deja por escrito que el  tribunal cree que Mariano Rajoy no dijo la verdad cuando fue requerido como testigo en el juicio. Y declara probado que el PP mantenía una caja “B”, una estructura contable paralela. 

 Ante semejante escenario, Mariano Rajoy  ¿puede seguir como si nada hubiera sucedido esperando a ver sí el PSOE consigue apoyos suficientes para sacar adelante una moción de censura? ¿Debería renunciar, dimitir,  cediendo el paso a otro dirigente de su partido? Esta vez su táctica favorita,   esperar a ver sí escampa ,no le va servir de nada   porque la tormenta es galerna. Su única esperanza  es   que la moción   de censura que plantea el PSOE  no está exenta de incertidumbres  y riesgos políticos.

Pedro Sánchez podría  contar con el apoyo, explicito , de Podemos y el más que probable de ERC, PDeCat, Compromís  y Bildu (sumarían174). También podría conseguir el del PNV  aunque desde Vitoria ya han dicho que ellos ,antes de dar sus 5 votos, querrían conocer el programa de gobierno  del candidato a La Moncloa.

Está en el aire la posición  de Ciudadanos. Albert Rivera, tras conocer la sentencias, dijo que “había un antes y un después”, palabras que admiten interpretación. Lo probable es que  Ciudadanos apoye la moción de censura a cambio  de que Sánchez se comprometa a convocar elecciones en dos o tres  meses, pero   en el último momento se les podría atragantar tener que ir de la mano con Podemos .Esta combinación sumaría 184 votos. La componente de riesgo más elevada que asume Pedro Sánchez al presentar  el PSOE una moción de censura  son los compañeros de viaje . Apoyarse en los partidos independentistas catalanes (y en Bildu) en medio del proyecto de ruptura planteado en Cataluña por esos mismos grupos supondría asumir un riesgo político muy elevado. Nadie da nada a cambio de nada. Pero Sánchez está obligado a intentarlo. Sólo Albert Rivera podría evitar  males mayores .Lo que a primera vista se aprecia es que Rajoy está tocado y puede que acabe hundido justo cuando más felices se las prometía .Tras haber cuadrado el círculo consiguiendo los apoyos que le permitieron aprobar los Presupuestos. La política es así. Sólo Bizancio duró mil años.

OTR Press

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