Rita, soledad y muerte

 

Rita, soledad y muerte

Publicado 24/11/2016 8:00:20CET

MADRID, 24 Nov. (OTR/PRESS) -

La muerte todo lo cambia. El fallecimiento de Rita Barberá, senadora y durante una veintena de años alcaldesa de Valencia, sorprendió a la clase política en una mañana en la que la agenda marcaba otros rumbos. El infarto que parece haber sido la causa de la muerte se presentó a las pocas horas de su paso por el Tribunal Supremo en calidad de investigada por un presunto delito de blanqueo de dinero relacionado con la supuesta financiación ilegal del Partido Popular de Valencia. Barberá que lo fue todo en el mundo de los populares valencianos desde la época fundacional cuando el partido se llamaba Alianza Popular, ha muerto en soledad. Abandonada por los suyos. Las gentes principales del PP a las que durante años les oyó deshacerse en elogios hacia su persona y sus obras en el Ayuntamiento de Valencia. Todos recordamos a Mariano Rajoy señalándola como paradigma a imitar. Todo fueron halagos y elogios hasta que se cruzó el procesamiento y entonces la cosa cambió. La oposición y los medios fueron implacables con ella. Había razones para la sospecha porque en materia de corrupción el planeta de los populares valencianos comparece salpicado de casos y más casos, de procesos judiciales y de sentencias y condenas. Pero el caso es que ella no había llegado a juicio y por lo tanto le asistía el derecho a la presunción de inocencia que, siendo honrados, hay que decir que muy pocos se lo reconocieron. Tampoco los suyos. El imperativo de lo políticamente correcto les empujó a presionarla para que abandonara el Grupo Popular del Senado y se pasara al Mixto. Para ella debió ser una cumbre de amargura. Los últimos que la habían tratado dicen que estaba muy deprimida. Su cara lo decía todo al salir del Tribunal Supremo. Muchos de los que ahora se duelen por la pérdida fueron los primeros que la dieron la espalda así que empezó a declinar su estrella. Creo que a Rita Barberá la dolió mucho más el abandono de muchos de sus compañeros que las críticas de los partidos de la oposición o el acoso mediático y las burlas inmisericordes de algunos programas de televisión. Descanse en paz.

OTR Press

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