El 'documento del Rey'.

Actualizado 24/11/2010 13:00:32 CET

MADRID, 24 Nov. (OTR/PRESS) -

Todo el mundillo económico en la Villa y Corte habla de ello: respaldado por un grupo en el que se encuadran algunos de los empresarios y banqueros más importantes de España, el Rey ha recibido un documento titulado 'Transforma España', en el que, desde un punto de vista crítico, se señalan algunos de los déficit estructurales más preocupantes que padece nuestro país. Es una meditación realizada por medio centenar de expertos que, en mi opinión, aborda carencias y disfunciones que van mucho más allá, en el tiempo, de lo que sería una mera crítica al funcionamiento del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

Me parece excesivamente simplificadora, desde esa óptica, la consideración de que se trata de un ataque al actual Ejecutivo, tal y como algunos sectores han querido interpretarlo. El documento, muy genérico en algunos de sus postulados, denuncias fallos que afectan, no pocas veces, al sistema global que nos rige, al funcionamiento de instituciones y mecanismos puestos en marcha a comienzos de la transición. 'Transforma España' es, así, una buena base de debate sobre los grandes cambios que precisa nuestro país, una tarea que me parece que supera los límites de actuación de un solo Gobierno; de hecho, en mi opinión, abre la puerta a ese deseable gran pacto entre las principales fuerzas políticas en torno a los grandes temas a transformar, un pacto que debería haber presidido ya la presente Legislatura y que creo que será inevitable en la próxima, gane quien gane las elecciones.

Considero pertinentes las críticas que el documento contiene a determinadas estructuras políticas, educativas y, en especial, al modelo autonómico y a la justicia, comenzando por el Tribunal Constitucional ("El resultado final es una España globalmente poco atractiva y en busca de su identidad").

Y, desde luego, se detectan con precisión algunos de los deficientes funcionamientos de las estructuras económicas, aunque me parece que no es este comentario el espacio adecuado para entrar en disquisiciones más detalladas y complejas. Tampoco el propio documento detalla soluciones, sino que más bien se limita, o poco más, a hacer análisis de una coyuntura que viene de un lejano pasado y a enumerar los dieciséis retos principales que tenemos planteados para el futuro inmediato (aunque, a mi modo de ver, son algunos más, como la reforma de la Constitución y de la normativa electoral en determinados aspectos).

Lo que no he entendido ha sido la forma en la que los responsables de la Fundación Everis, presidida por el ex ministro Eduardo Serra, han decidido dar trascendencia al documento. Llevárselo en primer lugar al Rey equivalía casi a hacer partícipe al jefe del Estado de algo que, inevitablemente, con justicia o sin ella, iba a ser considerado como una crítica al Gobierno de Zapatero; y puede que, en efecto, sea una crítica, pero limitada al hecho de que, entre las transformaciones emprendidas por el actual Ejecutivo socialista, muy pocas se refieren a estas disfunciones: en los últimos seis años de gobernación no se ha entrado a fondo en estos problemas, y algunos de ellos, como la marcha del Estado de las autonomías, incluso se han desenfocado.

Estos responsables de Everis aseguraron que habían enviado el texto previamente a los grupos parlamentarios, pero alguno de ellos me ha negado este extremo. Y, desde luego, jamás ha sido presentado en tiempo y forma, con las debidas explicaciones y aclaraciones que pudiesen resultar convenientes, a los medios de comunicación.

Me parece, en suma, una idea atractiva -hay que empezar ya a pensar en el futuro a medio plazo, en esa 'España veinte-veinte, o dosmilveinte' de la que han comenzado a hablar algunos eslóganes-, acaso mal gestionada. Pero merece la pena, querido lector, adentrarse en la lectura de estas decenas de folios en las que no hay soluciones, como acaso sea lógico, pero sí ideas que habrán de abordarse y desarrollarse, si no queremos seguir eternamente en la improvisación, en el 'que inventen ellos' y anclados en las mismas estructuras de siempre: paella y ladrillos. Hasta que ambos nos falten.

OTR Press

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