Un discurso primario y precario

 

Un discurso primario y precario

Contador
Publicado 15/06/2017 8:00:23CET

MADRID, 15 Jun. (OTR/PRESS) -

La moción de censura era inútil, irrelevante, imposible e inviable. Eso ya lo sabían todos, especialmente Podemos. En todo caso, era una oportunidad para ver cómo se desenvolvían los líderes de esta formación y qué reacciones provocaban en el resto de las fuerzas políticas, qué posibilidades de alianzas presentes o futuras y qué programa de gobierno había detrás. La política es también espectáculo, puro teatro, pero puede ser una obra seria, con argumento y dirección o un vodevil de sala alternativa. Lo de Podemos ha estado más cerca de esta segunda que de la primera. Política "off". No porque se desarrolle en la calle o fuera de los grandes escenarios, sino porque el mensaje es viejo, las formas son pobres y no hay mimbres para construir un guion digno.

Cuando uno está seguro de que el objetivo que se busca no es la presentación de una alternativa real a quien gobierna sino otra cosa, lo que acaba saliendo es el discurso primario, simple, el que sólo "apela a los sentimientos de la gente para abrirse camino estratégico de carácter partidista", como dijo el portavoz socialista en su intervención. Hay muchas razones para criticar al Gobierno de Mariano Rajoy -también otras para valorar lo que ha hecho en medio de la crisis que dejó la izquierda-, pero casi ninguna de ellas estuvo en el debate. Y, sobre todo, hay que presentar una alternativa real a los problemas reales, que son muchos. Pero, ¿para qué ese esfuerzo si ese no es el objetivo? Podemos representa la vieja política que ha fracasado en todo el mundo y que no funciona donde gobierna. Por eso, en el debate de la moción, las ideas se sustituyeron por slogans, el programa por un marketing barato, las palabras por los gritos y las ideas por una actitud agresiva y faltona. La precariedad quedó especialmente patente cuando se debatió el tema de Cataluña y Pablo Iglesias quedó en absoluta evidencia. Decía Descartes que no hay nada repartido de modo más equitativo que la razón. Todo el mundo está convencido de tener suficiente". Algunos piensan que "sólo ellos" tiene razón y que pueden despreciar a todos los demás.

En políticos que analizan con rigor los movimientos estratégicos -son buenos en eso y lo han demostrado muchas veces, especialmente cuando el enemigo a cazar es un PSOE débil- la moción de censura ha sido un error táctico, tal vez porque Ana Pastor les cambió el ritmo al retrasarla hasta que pasaran las primarias socialistas, lo que, sin duda, también aplaudieron con fervor en el PSOE. Cuando Podemos pudo gobernar no quisieron -y de eso nos libramos- y ahora, aunque invitan al PSOE a formar una alternativa contra el PP, saben que no es posible, entre otras cosas porque lo que aúna Podemos ni siquiera es homogéneo y el PSOE anda todavía buscando su norte que, visto lo visto y conocidos los antecedentes de Pedro Sánchez, todavía está lejos. Con los únicos apoyos de Bildu y ERC, lo único que está cerca es el precipicio.

Podemos no tiene programa ni proyecto. Su discurso es primario y, sobre todo, precario, mucho más que los salarios y los contratos. Con eso se puede montar un espectáculo todos los días pero no se puede construir un Gobierno responsable, aunque algunos sigan teniendo la tentación de hacerlo en lugar de recuperar su centralidad y su hegemonía.

OTR Press

Francisco Muro de Iscar

Defender sus valores o esconderse

por Francisco Muro de Iscar

Fernando Jáuregui

Solo la Constitución permanece

por Fernando Jáuregui

Victoria Lafora

Impresentables en el salón

por Victoria Lafora

La actualidad más visitada en EuropaPress logo: La actualidad más vista
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies