Nos lo prohiben todo

Actualizado 22/01/2007 1:00:24 CET

MADRID, 22 Ene. (OTR/PRESS) -

Los Gobiernos están para gobernar, para tomar decisiones. Perdonen la perogrullada, porque todos sabemos eso, pero los hechos son tozudos. No obstante, el mejor Gobierno, como el mejor árbitro, sería aquél que no se notara que está, el que sólo actuara cuando alguien rompe las reglas del juego. Pero hay Gobiernos que, primero, dicen que hay que tener confianza en los ciudadanos porque son estupendos e inteligentes -por algo les han votado a ellos- pero luego se hartan de marcar no sólo lo que tienen que hacer, sino lo que no pueden hacer. Siempre es más fácil prohibir que convencer. Y siempre es más fácil usar el BOE que la escuela. Sin embargo, usar la escuela es el único método para ganar el futuro.

Pongamos algún ejemplo. En lugar de garantizar suelo barato y viviendas de protección oficial a quienes, de verdad, los necesiten, proponen legitimar la 'okupación' de casas por un colectivo que, en su mayor parte, ha elegido voluntariamente vivir contra el sistema. Expropiaciones, impuestos por tener un piso desocupado o aumento del IBI son acciones que están fuera de lugar. Cuando un inquilino no paga o destroza una vivienda de alquiler, ¿se hace cargo el Estado o el Ayuntamiento de los gastos o los tiene que pagar el propietario?

El carné por puntos es un instrumento sancionador que ha logrado ahorrar unas decenas de muertos en carretera. Bienvenido sea. Pero las carreteras siguen teniendo demasiados puntos negros, hay muchas autovías mal mantenidas, la gente sigue sin ponerse el cinturón y, en términos generales, no ha reducido la velocidad (la media sólo ha bajado tres kilómetros, según los últimos estudios). No se puede hablar por el móvil en el coche, pero se puede encender un cigarro y fumar, cuando distrae lo mismo. ¿Por qué en lugar de convertir al conductor en un sospechoso se permiten que se fabriquen y que se anuncien coches que vuelan bajo?

La ministra de Sanidad anda empeñada en una batalla detrás de otra contra los ciudadanos. Prohíbe fumar, aunque no se opone a que crezca imparable la recaudación de impuestos que pagan los fumadores; sigue empeñada en su batalla contra la hamburguesa XXL, pero te puedes tomar tres fabadas o un solomillo de un kilo, sin problemas; ahora va contra el vino, pero hay ayuntamientos que tienen zonas acotadas para el botellón, es decir para que los jóvenes se emborrachen sin contaminar. Acaba de decir en una entrevista que "no busca popularidad, sino que el presidente Zapatero gane las próximas elecciones". Y yo que creía que estaba ahí para tener una sanidad mejor, más cohesionada, con menos listas de espera, una investigación puntera y coordinada, una sanidad preventiva, una educación para el consumo y la salud en todas las escuelas.

Francisco Muro de Iscar

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