Vientos ¿de cambio? En la Universidad.

Publicado 06/09/2013 12:00:15CET

MADRID, 6 Sep. (OTR/PRESS) -

¡Albricias! La Universidad española se ha dado cuenta de que estamos inmersos en una crisis económica que afecta a todo lo que se mueve. Incluso a la Universidad. Como creo que lo único que puede salvar a este país y llevarlo de verdad a la modernidad es la educación, soy partidario de que aumenten los presupuestos para este capítulo... siempre que nos garanticen que se van a aprovechar adecuadamente. Lo mismo tendríamos que decir de la investigación, y algo muy parecido de la sanidad o de la justicia.

Pero hay matices. No es lo mismo la educación básica o formación profesional que Universidad. La educación, la igualdad de oportunidades, es un derecho fundamental; la Universidad no. No todo el mundo tiene derecho a llegar a la Universidad: sólo los que demuestren estar preparados, independientemente de que tengan o no recursos económicos. Nadie con capacidad y esfuerzo demostrado debería quedarse fuera de la Universidad. Pero tampoco la sociedad tiene obligación de financiar los estudios universitarios de todos. Menos aún de los que no acuden a ella a estudiar. Lo que tienen que hacer los políticos -los del Estado central y los autonómicos- es dar prioridad a unos gastos sobre otros. Eso es "hacer política": decidir dónde se gasta y dónde no, dónde se ponen recursos y de dónde se quitan.

Como no hay dinero para todo y los recortes se imponen sí o sí, como las becas se han reducido y algunas comunidades han duplicado los gastos de matrícula -que aun así no representan ni el 20 o 25 por ciento del coste total-, algunas Universidades se han puesto las pilas y han empezado a crear fondos de ayuda, a fraccionar el pago de las matrículas, a buscar donaciones de empresas y a buscar "padrinos" particulares para estudiantes con problemas económicos. Hay ciudadanos que han donado 10.000 o 70.000 euros para este fin y asociaciones de estudiantes que han dedicado a ello parte de sus pequeños fondos. Empresas o actores como Antonio Banderas se hacen cargo de becas o cátedras que añaden recursos a la Universidad y solucionan problemas. La presidenta de la Conferencia de Rectores está dispuesta a impulsar este plan en todas las Universidades.

Eso es lo que hacen muchas Universidades en todo el mundo desde hace décadas. Y hay muchas más posibilidades como préstamos que se pagan cuando el universitario empieza a trabajar, asociaciones de antiguos alumnos que buscan fondos o trabajos de investigación para empresas privadas... Pero hay muchas reticencias internas. Muchos "profesionales" de la Universidad no quieren sumarse porque temen que si empiezan a hacerlo ahora nunca podrán dejarlo. Y en lugar de tener que salir "a la calle" a buscar fondos, prefieren que pague "papá Estado" o "papá ciudadano" como hasta ahora. Con barra libre y a fondo perdido. El día que las Universidades tengan que competir entre ellas para ser mejores y reciban fondos públicos en función de resultados objetivos, España habrá dado un gran salto hacia el futuro.