Wert, Mourinho, la educación.

Actualizado 20/05/2013 14:00:40 CET

MADRID, 20 May. (OTR/PRESS) -

El ministro Wert y el Gobierno Rajoy han lanzado su proyecto de ley de educación, que debería marcar el futuro de la educación española en los próximos años. Debería, pero tal como se ha hecho, parece difícil que lo haga.

Este Gobierno tiene derecho a poner en marcha una reforma educativa cuando el PSOE ha hecho seis que nos han llevado a la situación en la que estamos: un fracaso mayúsculo. Pero la torpeza de este ministro y de este Gobierno ha sido no dialogar lo necesario, no encontrar argumentos para el pacto, aunque fuera parcial, y sobre todo, hacer que un tema menor, como es la evaluación de la religión en la enseñanza, se convierta en el tema central del rechazo a la reforma.

Cuando deberíamos estar discutiendo sobre la calidad de la enseñanza y de los profesores, sobre la autonomía de los centros, sobre lo que hay que enseñar hoy, sobre el rigor y el esfuerzo, sobre las evaluaciones, sobre la implicación de las familias y de los alumnos* resulta que vamos a discutir de revisar el Concordato con la Santa Sede o de que hemos vuelto al franquismo... Es una estupidez, una pérdida de tiempo, pero, sobre todo, desaprovechar una oportunidad única de cambiar la pésima educación que hay en España.

¿Nadie de quiénes nos gobiernan sabían que entrar en ese jardín era un error mayúsculo, dar armas a los que no quieren este cambio? Religión en las escuelas, sí, para todos los que la quieran porque el hombre es un ser trascendente y es un derecho de los padres; educación en valores también, para todos los que pasan por las aulas, porque sin esos valores no se construye una sociedad sana. Pero nada más.

La educación es la clave de nuestro futuro y hoy, más que la escuela, educan la televisión, internet o los líderes. ¿Cómo pedir a los alumnos que respeten o escuchen a su profesor si en la tele lo que prima, lo que se paga, son "debates" en los que todos hablan al tiempo, se gritan, se insultan?

¿Y en el deporte también tiene que haber buena educación? El todavía entrenador del Real Madrid ha dado en los últimos meses un pésimo ejemplo que añadir a su comportamiento natural soberbio y prepotente. Ha menospreciado a jugadores de "su equipo", despreciándoles públicamente. Les ha culpado de los fracasos de los que él es principal responsable. En la final de Copa del Rey se autoexpulsó para no estar en el campo si se consumaba la derrota. Y luego -lo mismo que Cristiano Ronaldo- hizo un desprecio al Rey al no subir a recibir la medalla.

Finalmente, en la rueda de prensa siguió comportándose de forma mal educada, olvidando que le pagan una millonada para cumplir sus obligaciones y que representa a un gran club. Está de sobra. Hay que acabar con la mala educación en las aulas, en los estadios, en la familia, en todas partes. Y eso sólo se consigue con buena educación. Y con acuerdos.

 

OTR Press

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